El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha cargado duramente contra el Ejecutivo tras las últimas propuestas gubernamentales para regular los contenidos en plataformas digitales. Abascal ha acusado directamente al Gobierno de Pedro Sánchez de iniciar una «persecución» contra los ciudadanos que se oponen a lo que él denomina la «invasión migratoria», utilizando las redes sociales como herramienta de control político.
Para el líder de Vox, las medidas anunciadas por el Ministerio del Interior no buscan proteger a colectivos vulnerables, sino «criminalizar la discrepancia». «No persiguen el delito, persiguen al disidente», ha señalado Abascal, quien sostiene que el Gobierno está etiquetando como «discurso de odio» cualquier crítica legítima a las políticas de fronteras abiertas.
El foco en la «seguridad digital»
La denuncia de Abascal se produce en un contexto de creciente tensión sobre la identificación de usuarios en redes y la responsabilidad de las plataformas. Según el líder de Vox, el Gobierno intenta implantar una «censura encubierta» para evitar que los españoles compartan información sobre los efectos de la inmigración ilegal en los barrios.
«Quieren a los españoles callados y sumisos mientras las calles se vuelven inseguras», ha afirmado el dirigente, quien ha asegurado que su formación dará la batalla tanto en el Parlamento como en los tribunales para frenar cualquier intento de limitar la libertad de expresión bajo la excusa de la convivencia social.
Vox redobla su discurso de fronteras
Esta ofensiva de Abascal reafirma la estrategia de Vox de situar la crisis migratoria en el centro de su agenda política para 2026. La formación sostiene que existe un «vínculo directo» entre la inseguridad y la inmigración descontrolada, un mensaje que el Gobierno ha pedido combatir activamente en los entornos digitales para evitar la propagación de bulos y el racismo.