Lo que hoy son ruinas humeantes bajo el cielo de Teherán fue, hace apenas cinco décadas, el epicentro de la modernidad en Oriente Próximo. La historia de Irán es la de un péndulo violento que osciló entre la occidentalización acelerada del Sha y el rigorismo asfixiante de los Ayatolás, culminando ayer en una intervención internacional que promete cerrar este capítulo de 47 años
Para entender por qué los ataques de este sábado son vistos por una parte de la población como una «liberación traumática», es necesario mirar hacia atrás. Antes de 1979, Irán no era el paria internacional que es hoy; era una potencia emergente donde las mujeres estudiaban medicina, pilotaban aviones y vestían a la última moda de Europa. La caída del Sha Mohammad Reza Pahlavi y la llegada de Jomeini no solo cambiaron el gobierno; cambiaron el alma de una nación, sustituyendo el progreso social por una teocracia que ayer, bajo el fuego de Israel y EE. UU., parece enfrentarse a su juicio final.
La era de la libertad: Cuando el velo era una opción
Durante la década de los 60 y 70, Irán vivió la «Revolución Blanca». Aunque el Sha gobernaba con mano de hierro contra la disidencia política, en el plano social las libertades eran equiparables a las de cualquier capital occidental.
- El papel de la mujer: En 1963, las mujeres iraníes obtuvieron el derecho al voto. Podían divorciarse, trabajar en puestos de alta dirección y la educación era mixta. Las imágenes de la época muestran a jóvenes en la Universidad de Teherán con minifaldas y libros de filosofía, una realidad hoy inimaginable.
- Cultura y Apertura: Teherán era conocida como la «París de Oriente». Festivales de arte internacional, cines que proyectaban estrenos de Hollywood y una vida nocturna vibrante definían la identidad de una clase media urbana que miraba al futuro.
1979: El gran retroceso
El descontento por la corrupción y la represión política del Sha fue capitalizado por el clero chií. Con el regreso del Ayatolá Jomeini, la República Islámica impuso una ley que borró décadas de avances en cuestión de meses. El velo se hizo obligatorio (hijab), se redujo la edad legal de matrimonio para las niñas a los 9 años y se instauró la «Policía de la Moral» para vigilar cada aspecto de la vida privada.
Aquella generación que protestó contra el Sha por falta de democracia se encontró con un régimen que no solo les negaba la voz, sino que les arrebataba su identidad cotidiana.
2026: El final de un ciclo de resistencia
El bombardeo de ayer no ocurre en el vacío. Se produce tras años de protestas internas lideradas, precisamente, por las hijas y nietas de aquellas mujeres de los años 70. El movimiento «Mujer, Vida, Libertad» de 2022 fue la semilla que debilitó los cimientos del régimen antes de que los misiles extranjeros terminaran por fracturarlos.
La intervención de este 28 de febrero de 2026, dirigida a desmantelar la estructura nuclear y militar del país, es el clímax de una crisis que comenzó cuando Irán decidió darle la espalda a la modernidad. Mientras los cazas sobrevuelan el monte Alborz, muchos iraníes se preguntan si este es el fin de la pesadilla teocrática y el inicio de un camino de regreso a aquel Irán que una vez asombró al mundo por su sofisticación.