El pasado sábado, el Cementerio General de Valencia se convirtió en escenario de una de las intervenciones poéticas más conmovedoras de los últimos tiempos. El poeta funerario Vicente Ferez, conocido artísticamente como V. F., presentó su obra Réquiem en un acto que trascendió el formato tradicional de recital para convertirse en una auténtica ceremonia colectiva de duelo y memoria.
Ante un público profundamente emocionado, Ferez transformó el silencio del camposanto en un espacio de comunión y reflexión compartida. A lo largo de la lectura, los asistentes —muchos de ellos sosteniendo fotografías de seres queridos— vivieron momentos de intensa sensibilidad, en un ambiente marcado por el respeto y la introspección.
“La muerte no debe ser expulsada al silencio social. La memoria merece ser pronunciada. El dolor merece ser acompañado. Y los ausentes merecen ser nombrados”, afirmó el autor durante su intervención, reafirmando la línea temática que vertebra su obra y su trayectoria artística.
Un rito poético colectivo
La lectura de Réquiem se desarrolló como un acto de resistencia emocional frente al olvido. Cada poema fue recibido con un silencio reverencial que culminó en varios minutos de recogimiento tras el último verso, en una escena que evidenció la dimensión simbólica del encuentro.
Más que un recital, el evento se consolidó como un manifiesto cultural que reivindica el derecho a recordar y a expresar el duelo sin estigmas. En palabras del propio Ferez, “la muerte también merece su poeta”, una declaración que encontró eco palpable entre los asistentes.
Próximas fechas
Tras la experiencia en Valencia, la gira de Réquiem continuará por distintas ciudades de España, llevando esta propuesta artística a nuevos cementerios y espacios funerarios, con el objetivo de convertirlos en lugares de encuentro, memoria y consuelo colectivo.
La iniciativa refuerza la figura de Vicente Ferez como uno de los impulsores contemporáneos de la poesía funeraria en España, una corriente que busca dignificar el duelo y devolver centralidad social a la memoria de los ausentes.