«El odio no nace por generación espontánea: se cultiva y se promueve». Con esta advertencia, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha inaugurado en Madrid el I Foro contra el Odio, un encuentro que reúne a expertos, colectivos y plataformas digitales para abordar el auge de la desinformación y el acoso en la era de la IA.
Durante su intervención, Sánchez ha alertado sobre cómo el entorno digital ha transformado el odio en un «arma de polarización masiva, fácil de usar y extremadamente lucrativa para algunos». Para combatir este fenómeno, el Ejecutivo ha lanzado la Huella del Odio y la Polarización (HODIO), una herramienta pionera diseñada para medir y evaluar la presencia de discursos violentos en la red.
El «impacto ambiental» del odio digital
Inspirado en el concepto de la huella de carbono, este instrumento busca visibilizar la violencia digital para poder atajarla. «Cuando algo se mide, deja de ser invisible», ha subrayado el presidente.
HODIO es el segundo pilar del paquete regulador anunciado en febrero. Su funcionamiento se basará en un modelo mixto:
- Análisis semestral: Combinará datos cuantitativos con revisión experta.
- Transparencia: Los resultados serán públicos para que la ciudadanía conozca el nivel de toxicidad de cada plataforma.
- Incentivo para las redes: Se busca presionar a las tecnológicas para que migren hacia entornos más saludables.
Una amenaza real: los delitos de odio crecen un 41%
La urgencia de estas medidas se apoya en cifras alarmantes. Según Fad Juventud, tres de cada cuatro jóvenes españoles conviven con el odio en internet. Solo en 2025, el observatorio OBERAXE detectó más de 845.000 contenidos de odio en plataformas como TikTok, X o Instagram, dirigidos principalmente contra mujeres, migrantes y personas trans.
Lo que empieza en la pantalla no siempre se queda ahí. Cuando el odio se normaliza en internet, termina filtrándose en la vida cotidiana», advirtió Sánchez.
Esta «normalización» tiene un reflejo directo en la seguridad pública: en la última década, los delitos de odio en España han repuntado un 41%. Ante este escenario, el Gobierno defiende que el entorno digital no puede ser un espacio de impunidad donde impere «la ley del más fuerte» en lugar de «la fuerza de la ley».
El foro ha contado con la participación de las ministras Elma Saiz (Inclusión), Ana Redondo (Igualdad) y Sira Rego (Juventud), junto al ministro Óscar López (Transformación Digital), reforzando el carácter transversal de esta estrategia para «frenar el odio en las redes, las calles y las escuelas».