Siete pacientes. Cuatro días. Una incisión de dos a tres centímetros. Y un país —Liberia— donde ninguna de estas operaciones había sido realizada jamás. Eso es lo que deja la misión de la Fundación Diego González Rivas en Monrovia, de la que el equipo regresa esta noche a España.
La unidad móvil, lista para lo imposible
Antes de que llegara el equipo médico, otros ya llevaban días en Monrovia. Víctor, Alberto y Leticia —técnicos del CIFP As Mercedes de Lugo— habían trabajado sin descanso para poner a punto la unidad quirúrgica móvil en condiciones de calor extremo y con los inevitables imprevistos que acompañan a cada misión en terreno africano. Entre ellos, un problema con la aduana que el profesor Coleman, jefe de Cirugía del hospital John F. Kennedy de Monrovia, ayudó a resolver con paciencia y determinación.
Cuando el doctor Diego González Rivas y el resto del equipo llegaron al hospital —a las cinco de la mañana, agotados por el viaje— la unidad estaba lista.
Existe una sola unidad quirúrgica móvil en el mundo capaz de realizar cirugía torácica mínimamente invasiva. Cuenta con sistemas de conexión satélite y 5G, gases medicinales controlados de forma centralizada, zona de esterilización, frigorífico para medicamentos, pantallas 4K de alta definición, mesa quirúrgica de última generación y un respirador moderno. Un quirófano completo sobre ruedas, desplegado a miles de kilómetros de España, a la orilla del Atlántico africano.
El equipo
Junto al doctor Diego González Rivas —pionero de la técnica Uniportal VATS e impulsor de esta misión— operaron Tom Gresnigt, cirujano torácico neerlandés que vivía así su primera misión como especialista, y Usam Unami, cirujano torácico libio formado en Alemania. La anestesia estuvo a cargo de Radu Podaru, y el apoyo de anestesia local lo proporcionó Bovia, llegado desde Casablanca. El equipo de enfermería lo formaron Lorena y Silvia, que afrontaban también su primera misión con la Fundación.
En tierra, los tres ingenieros del CIFP As Mercedes de Lugo —Víctor, Alberto y Leticia— mantuvieron la unidad operativa durante cada una de las jornadas. Sin ellos, ninguna de las cirugías habría sido posible.
Día a día: cuatro jornadas que quedarán en la historia
Primer día. Presentación del equipo y reconocimiento de la unidad. Al primer paciente —un hombre con un pulmón destruido— se le realizó una neumonectomía derecha Uniportal VATS: la primera cirugía torácica mínimamente invasiva de la historia de Liberia —un hito que quedará inscrito en la historia de la medicina del país—. La intervención concluyó con éxito.
Segundo día. La jornada arrancó con una sesión de formación para cirujanos locales, a la que asistió el Ministro de Sanidad del país. Después, quirófano. Se realizó otra neumonectomía mínimamente invasiva seguida de nuevas intervenciones. El doctor Diego González Rivas y Tom Gresnigt impartieron formación a médicos locales, en el espíritu de transferencia de conocimiento que define a la Fundación. Como es costumbre en estas misiones, también hubo espacio para la humanidad cotidiana: el nombre del doctor fue transformado en “Diego González Rival” en la presentación oficial, sumándose a la larga lista de variaciones que ha acumulado en más de 140 países.
Tercer día. África, como siempre, reservó una sorpresa. Durante la madrugada, alguien entró en la unidad móvil y causó daños en una caja eléctrica fundamental para su funcionamiento. Por la mañana, el quirófano no podía operar. Lo que podría haber supuesto el final de la misión se convirtió, en cambio, en una nueva demostración del temple del equipo de ingenieros: Leticia, Víctor y Alberto diagnosticaron el problema, desmontaron los componentes afectados y restablecieron el sistema en pocas horas. Imposible es nada. Ese día se operaron tres pacientes.
Último día. La cirugía más compleja de la misión: una lobectomía superior izquierda por aspergiloma, uno de los procedimientos más exigentes de la especialidad. El equipo entró al quirófano por séptima y última vez, realizó la intervención con éxito y, esa misma noche, inició el regreso a España.
Siete pacientes. Siete vidas.
En total, la misión en Liberia incluyó tres neumonectomías por pulmones destruidos, una lobectomía por aspergiloma, y tres intervenciones adicionales. Todas realizadas mediante la técnica Uniportal VATS —una incisión de apenas dos a tres centímetros— en la única unidad quirúrgica móvil del mundo capaz de practicar cirugía torácica mínimamente invasiva.
Ninguna de estas operaciones había sido realizada jamás en Liberia. Ahora, siete personas llevan en el cuerpo la prueba de que el acceso a la medicina de vanguardia no debería depender del lugar donde uno ha nacido.
Esta misión fue posible gracias a vosotros
La misión en Liberia fue financiada gracias a la solidaridad concreta de quienes creen que es posible cambiar el mundo. La Cena Benéfica de Vigo de diciembre de 2025 fue el punto de partida. El Hospital Ruber Internacional donó material quirúrgico esencial. DemeTECH Corporation aportó suturas y apoyo económico directo. Y los técnicos del CIFP As Mercedes de Lugo pusieron su talento y su esfuerzo al servicio de cada cirugía, desde la distancia y desde el terreno.
A todos ellos, gracias. “Habéis hecho historia. No solo en Liberia, sino en siete vidas que llevarán siempre el sello de la Fundación Diego González Rivas. Y ese sello no existiría sin vosotros. Gracias por vuestra entrega, vuestro esfuerzo y vuestra humanidad.” Carla Salgado — Dirección de la Fundación Diego González Rivas.