Las redes sociales revelan el inmenso valor no reconocido del voluntariado en la limpieza de playas

Group of cleanup volunteers cleaning up waste in nature and holding a garbage bag trash. Close up of activist hand picking up a plastic bottle. Concept of environmental protection.

Esta labor desinteresada equivale a casi 3 millones de euros anuales y resulta vital para proteger ecosistemas sensibles.

Un estudio liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) ha demostrado que las limpiezas de playas realizadas por voluntariado en España tienen un impacto ambiental y social mayor que el que reflejan los registros oficiales.

La investigación, publicada en la revista Marine Pollution Bulletin y con un enfoque de ciencia ciudadana pasiva, analizó publicaciones en las redes sociales X (antes Twitter) e Instagram para identificar acciones de limpieza realizadas por ciudadanos a lo largo de la costa española durante 2024.

En total se detectaron 487 limpiezas, de las cuales el 94% no aparecía en ningún tipo de base de datos o informe institucional.

Más allá de retirar residuos del litoral, estas iniciativas tienen un valor económico significativo. El estudio estima que el trabajo voluntario asociado a las limpiezas de playas equivaldría a 2,86 millones de euros anuales, si se toman como referencia los costes de servicios profesionales de limpieza.

Además, las limpiezas manuales realizadas por voluntariado resultan especialmente beneficiosas en zonas ecológicamente sensibles, como dunas o áreas de reproducción de aves, donde la limpieza mecánica puede causar daños a la biodiversidad. La acción ciudadana permite así mantener playas más limpias con un menor impacto ambiental, reducir costes a las arcas públicas y, además, generar beneficios para la salud al fomentar el contacto con la naturaleza y aumentar la conciencia ambiental sobre otros problemas de nuestro litoral.

“La información procedente de redes sociales puede ayudar a las administraciones a obtener una visión más completa del problema de la basura marina y a reconocer el papel fundamental que desempeña la ciudadanía en la protección de las costas”, señala Pablo Otero, primer autor del estudio e investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO.

Este trabajo, realizado en colaboración con la Universidad de Santiago de Compostela, forma parte del proyecto FreeLitter‑AT, financiado por el programa Interreg del Espacio Atlántico, cuyo objetivo es mejorar la detección, seguimiento y prevención de la basura marina mediante la combinación de herramientas tecnológicas innovadoras y participación ciudadana.

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