El delegado de la AEAT en Galicia y una jefa de área de la ONIF en Madrid figuran entre los cinco querellados.
HATTA Energy ha anunciado que está ultimando una “contundente” querella criminal, que presentará de manera inminente, contra cinco altos funcionarios de la Agencia Tributaria, cuatro de la delegación en Galicia más una jefa de área de Inspección de la ONIF, con sede en Madrid.
HATTA, con sede en la localidad coruñesa de Oleiros, es la cuarta operadora española de hidrocarburos, una empresa clave para que el mercado del gasóleo y la gasolina se modere, ya que es la principal distribuidora de producto para las gasolineras independientes, que suponen más del 40 por ciento del total nacional. La CNMC incluyó a HATTA el pasado diciembre entre los cinco “operadores principales” en España.
La compañía tiene pendiente desde el mes de enero la concesión por parte de la Delegación Especial de la Agencia Tributaria en Galicia de la condición de “operador confiable”, una figura de nuevo cuño que entró en vigor en enero y que establece cuatro condiciones para su resolución. La compañía cumple las cuatro, pero la “premeditada” dilatación en la resolución del expediente está dejando a HATTA en un limbo que obliga a adelantar el 110 por ciento del IVA en cada operación, creando así un problema financiero que repercute en la salud de la empresa. Esta situación genera un embudo en la libre competencia en el mercado y una incidencia real en los precios que los ciudadanos pagan en las gasolineras.
Meses de retraso
La AEAT en Galicia disponía de un máximo de tres meses para dictar resolución, plazo que expiró el pasado 6 de abril sin que se haya cumplido dicha obligación legal. A fecha actual, el procedimiento continúa sin haber sido resuelto de forma expresa. Desde entonces, el silencio administrativo ha motivado que la empresa lo califique como un supuesto de “flagrante prevaricación que nos aboca a la presentación de una querella” contra los responsables de “esta trama corrupta”, según la empresa. La querella complementará así una denuncia presentada el 18 de marzo ante la Fiscalía Anticorrupción, que ha tenido ya dos ampliaciones para aportar a la acusación pública nuevos datos.
HATTA mantiene en la querella que esta “trama de corrupción” en el seno de la Delegación Especial de la AEAT en Galicia estaría dirigida desde Madrid por una jefa de área de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), y de ella formarían también parte el delegado especial de la AEAT en Galicia, el jefe de la Dependencia Regional de Inspección de la Delegación Especial de Galicia, una inspectora y un técnico de la Inspección. En total, y hasta el momento, estos cinco altos funcionarios serían los querellados.
La querella criminal apunta a una estrategia de “persecución selectiva, reiterada e injustificada” contra la empresa. El propósito sería “propiciar una concentración y control del mercado de los combustibles” mediante la eliminación de uno de sus principales actores. La empresa sostiene que las actuaciones de los funcionarios no responden a controles ordinarios, sino a una estrategia coordinada con finalidad ilícita. En concreto, habla de la creación de un entorno administrativo hostil diseñado para “estrangular su operativa diaria” y deteriorar su reputación.
Entre los delitos cuya investigación solicita figuran la prevaricación administrativa, el retardo malicioso en la Administración, la denegación de auxilio, la vulneración de derechos fundamentales y las coacciones. La actuación descrita, según Hatta, sería “dolosa, premeditada y orientada a la expulsión de Hatta del mercado de distribución de hidrocarburos en España”. La empresa, que cerró 2025 con una facturación de 3.500 millones de euros, está cerca de convertirse en el tercer mayor distribuidor mayorista de carburantes, es decir, el principal suministrador de las gasolineras que contribuyen de forma decisiva a la moderación de los precios para los ciudadanos.