Dentro de lo planes de trabajo semanal un indicativo de la Unidad Territorial de Policía de Barrio prestó servicio durante toda la mañana en el recinto del mercadillo, en colaboración con el personal de vigilancia del mismo.
El dispositivo se inició con el control de acceso, donde se verificó que los titulares y sustitutos de los puestos contaran con la tarjeta habilitada para el ejercicio 2026, detectando que varios de los asistentes tenían pendiente parte del pago fraccionado.
Durante la inspección a pie, los agentes detectaron que varios vendedores ocupaban parcialmente el espacio asignado a puestos contiguos, y que en al menos un caso se comercializaban productos fuera de los autorizados por la licencia. Todas las irregularidades fueron corregidas en el momento y trasladadas al servicio de vigilancia para su seguimiento en jornadas posteriores.
En las inmediaciones del recinto, especialmente en la zona de la Avenida da Coruña, se llevó a cabo una vigilancia especial por concentración de personas con carros destinados a la venta ambulante sin autorización. Ninguna llegó a instalarse, por lo que no se levantó acta por venta no autorizada.