Poco después de las dos de la madrugada, la Sala del 092 recibió la llamada de una mujer que afirmaba haber sido agredida en el interior de un establecimiento de hostelería de la calle Marina Española y solicitaba presencia policial para formular denuncia. Los agentes del Grupo Operativo Nocturno la encontraron en la vía pública, frente al local, sollozando y visiblemente alterada.
Según relató, tras una discusión con un conocido, amigo de su pareja, este le había propinado varios empujones. Al intentar defenderse agarrándole los brazos, le había dejado arañazos con las uñas, circunstancia que la preocupaba porque él la había amenazado con denunciarla a su vez. No presentaba lesiones derivadas de los empujones y rechazó en dos ocasiones la asistencia sanitaria.
Al salir del local para ser entrevistado, su pareja negó que se hubiera producido agresión alguna, lo que desencadenó una nueva discusión entre ambos en presencia de los agentes. La consulta en la base de datos policial confirmó que la pareja había sido detenida el año anterior por agredirse mutuamente.
El presunto agresor fue identificado con un documento de residencia que se encontraba caducado desde hacía más de un año. Dado que no ofrecía garantías suficientes, fue invitado a desplazarse voluntariamente a dependencias policiales a efectos de identificación, comprobándose que no figuraba con señalamientos y que tenía en tramitación la renovación de su tarjeta de identidad de extranjero, por lo que abandonó las dependencias sin incidencias.
La requirente fue trasladada también a dependencias policiales para facilitar la denuncia que había solicitado, pero una vez allí desistió de presentarla.
Una disputa telefónica genera una alerta vecinal.
Un vecino alertó al 092 de que desde un edificio se estaba produciendo una fuerte discusión y que se habían arrojado objetos a la vía pública, alcanzando presuntamente a un vehículo estacionado. A la llegada de los agentes no se encontró ningún objeto en la calle ni daños en los vehículos de la zona. La única ocupante del piso señalado explicó que había tenido una acalorada conversación telefónica con una familiar y que los gritos eran consecuencia de esa discusión, sin que existiera ninguna otra persona en el domicilio ni se hubiera producido agresión alguna. No presentaba marcas ni lesiones visibles.
Ruidos nocturnos en la Rúa das Fontes cesan tras la intervención policial
Una vecina de la Rúa das Fontes alertó al 092 de que en un piso llevaban varios días generando ruidos de música y voces en horario nocturno, impidiéndole descansar. Los agentes comprobaron desde el interior del domicilio de la requirente que los ruidos eran perfectamente audibles. Al entrevistarse con el ocupante del piso señalado, este reconoció que tenían la ventana abierta y música puesta, comprometiéndose a apagarla y a moderar el volumen de las conversaciones.
Una discusión de pareja moviliza a varias patrullas.
Los agentes recibieron aviso de una discusión con fuertes voces e insultos en la zona de la Rúa do Nóreas. Tras un primer desplazamiento a la Rúa Nóreas, donde no se observó novedad, una nueva comunicación rectificó la ubicación y apuntó a la Rúa do Miño.
El varón que abrió la puerta reconoció haber llegado en estado de embriaguez y haber discutido con su mujer, que ya había abandonado el domicilio. Negó que hubiera habido agresión física. Su versión fue coincidente con la que más tarde facilitó la propia mujer, que se encontraba en buen estado. Ambos aportaron el mismo relato de los hechos: únicamente una discusión verbal. La mujer indicó que regresaría sola al domicilio.
INTERVENCIONES ASISTENCIALES
La Policía Local atiende numerosos requerimientos de asistencia a personas caídas en domicilios.
Efectivos de la Policía Local respondieron a varios avisos relacionados con personas que habían sufrido caídas en el interior de sus viviendas y no podían levantarse por sus propios medios.
En la zona de Puro Cora, los agentes auxiliaron a un hombre que se había caído al intentar incorporarse de un sillón en compañía de su mujer. En la Rúa Xosé Ferro, una mujer fue encontrada tumbada en el suelo de su dormitorio, que se encontraba requiriendo el servicio de teleasistencia cuando llegó la patrulla. No presentaba lesiones y quedó sentada en su cama junto a su hermano, que había facilitado el acceso al domicilio. En la Rúa Paxariños, un servicio similar se resolvió con la ayuda de una segunda patrulla.
En la Ronda de Fontiñas el servicio fue más complejo: una mujer con problemas respiratorios graves y dificultades severas de movilidad había caído en su habitación. Tras lograr colocarla en la cama, comenzó a vomitar, por lo que se solicitó una ambulancia. Fue trasladada al HULA con asistencia de los agentes para acceder a la ambulancia. Su hermana, que convivía con ella y presentaba también importantes dificultades de movilidad, no pudo acompañarla al hospital.
Un servicio de especial gravedad se produjo en la Carretera de la Coruña, donde un hombre con deterioro cognitivo había caído en el interior del baño y, con la cabeza pegada a la puerta, impedía abrirla. Su mujer informó a los agentes de que la galería disponía de ventanas accesibles. Los efectivos lograron entrar por ellas sin causar daños y asistieron al hombre, que se encontraba en decúbito lateral. Rechazó la asistencia sanitaria. El servicio finalizó sin más incidencias.
Una mujer sufre heridas de consideración en el aparcamiento de un establecimiento.
Una patrulla fue requerida por un viandante que había observado a una mujer caída y sangrando en el aparcamiento exterior de un establecimiento comercial de la zona de Montirón. Al llegar, los agentes encontraron a la afectada siendo atendida por un testigo que ya estaba junto a ella. Presentaba una hemorragia abundante en la ceja izquierda con el párpado inflamado, un hematoma importante con raspado en el antebrazo derecho y un arañazo en la pierna derecha. Las gafas que llevaba puestas tenían la montura rota y manchas de sangre.
Según relató la propia afectada, la caída se produjo cuando empujaba un carrito vacío hacia el punto de devolución: la rueda delantera derecha del carrito, equipada con un sistema de bloqueo, se detuvo de forma súbita, proyectando a la mujer sobre el carro y provocando que ambos cayeran al suelo. Sufrió el impacto en el lateral izquierdo de la cabeza. No podían descartarse otras lesiones no visibles.
Como primera medida se le facilitaron apósitos para controlar la hemorragia y se solicitó una ambulancia, que procedió a su traslado al HULA. Su pareja, que acudió al lugar, la acompañó al hospital.
Los agentes solicitaron al responsable del establecimiento la póliza de responsabilidad civil del local y fue instado a ponerse en contacto con la afectada en los próximos días para facilitarle la documentación necesaria.
Una pareja con discapacidad auditiva queda atrapada fuera de su domicilio.
Los bomberos solicitaron colaboración policial para cortar temporalmente el tráfico en la Avenida de A Coruña, donde una pareja propietaria de un piso en dicha vía no podía acceder a su domicilio por un fallo de la cerradura, que incorpora un sistema de imán que únicamente puede accionarse desde el interior. Ambas personas tienen discapacidad auditiva. El cerrajero consultado no disponía de los medios técnicos necesarios para resolver la avería.
Los bomberos estacionaron el camión escalera frente al inmueble, ocupando un carril de la avenida en sentido centro, mientras los agentes regulaban la circulación. Accedieron al interior a través de una ventana del tercer piso y pudieron abrir la puerta desde dentro. El servicio concluyó pasada la medianoche sin más incidencias.
Una mujer que se había perdido en su patinete eléctrico acaba en la Nacional VI.
La Sala del 092 recibió aviso de una mujer muy nerviosa que se había extraviado circulando en patinete eléctrico y no sabía dónde se encontraba ni cómo llegar a casa. Guiada telefónicamente por el servicio policial mediante referencias visuales del entorno, fue localizada frente a unas instalaciones de distribución de congelados en el lugar de Xian, sobre la Nacional VI. Los agentes se personaron en el lugar y escoltaron a la mujer hasta el Camiño Real, desde donde reconoció el entorno y pudo continuar sola hasta su domicilio.
Los agentes alertan una situación de dependencia y remiten el caso a Servicios Sociales
Los agentes acudieron a un domicilio de la Rúa Luís Seoane donde una mujer había caído al suelo y sus compañeros de piso no habían podido levantarla. Al llegar, comprobaron que presentaba un fuerte dolor en el brazo derecho y la cadera. Lograron sentarla, pero al referir que no podía aguantar la posición, tuvieron que ayudarla de nuevo a estirarse en el suelo mientras se activaba el servicio del 061. Los sanitarios valoraron una posible fractura de cadera y procedieron a su traslado al HULA.
Durante la intervención, los agentes pudieron constatar una situación de dependencia severa que consideraron necesario poner en conocimiento de los servicios sociales competentes. La mujer lleva diez años residiendo en la habitación alquilada, apenas sale a la calle por no poder valerse de si misma, presenta las piernas visiblemente hinchadas y enrojecidas, y únicamente recibe asistencia domiciliaria durante hora y media tres días a la semana. Para comer depende de los otros inquilinos del piso. La comunicación con su hija fue infructuosa; fue su nieta quien se hizo cargo de las gestiones.
Los agentes remitieron informe a los Servicios Sociales para su valoración, al considerar que la situación requiere una intervención urgente.
Los agentes acceden al interior de un domicilio y atienden a una mujer que había caído.
Recibido aviso de que una mujer podría haber caído en el interior de su vivienda y su hija no podía entrar porque la llave no funcionaba, los agentes acudieron al lugar junto con bomberos y personal del 061. Un vecino del mismo inmueble que disponía de copia de las llaves facilitó el acceso, lo que hizo innecesaria la apertura forzosa. En el interior encontraron a la mujer caída. Dado su estado, fue solicitada una ambulancia medicalizada que procedió a su traslado al HULA.
Una mujer que no pudo subir a su autobús en la estación recibe asistencia policial
Agentes de la Policía Local fueron requeridos en el interior de la estación de autobuses por una mujer visiblemente alterada que aseguraba haber perdido su autobús pese a haber esperado en el lugar que le indicaron. El personal de la empresa de transporte explicó que el resto de viajeros con el mismo billete habían embarcado sin incidentes y que no constaba ninguna incidencia en la plataforma de salida. La única alternativa disponible para ese día era un servicio de tarde con destino diferente. Finalmente, la mujer comunicó que su pareja acudiría desde su localidad de destino a recogerla. Fue informada de su derecho a reclamar e indemnización por los perjuicios sufridos, y el empleado le facilitó la correspondiente hoja de reclamaciones.
Los agentes asisten a una persona que pernoctaba en un local comercial.
El propietario de un local comercial en la Rúa Conde Pallares, alertó a los agentes de que una persona estaba durmiendo en el interior y que, al ser requerida para que se marchara, había adoptado una actitud intimidatoria. Los agentes identificaron al individuo y, tras la consulta en las bases de datos policiales, se constató que contaba con antecedentes y una citación judicial pendiente. Una patrulla policial le hizo entrega de la notificación para citación.