ATME ha recibido numerosas comunicaciones de militares que participaron en la protección de la fuerza y en la evacuación de personal civil y militar durante la operación desarrollada en Iraq, tras conocerse en el BOD las recompensas concedidas mediante la Orden 431/08045/26. Los testimonios trasladados a la asociación expresan un profundo malestar e irritación por el escaso reconocimiento otorgado al personal de tropa, ya que únicamente uno de sus integrantes ha sido distinguido con la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Azul, frente a 3 oficiales, 5 suboficiales y un trabajador civil.
Según la información aportada, durante los primeros momentos de la operación se produjeron ataques con drones, fuego de mortero y fuego directo, obligando al personal de Force Protection a actuar en un entorno de amenaza constante. Este contingente habría guiado y protegido a más de 1.200 personas entre búnkeres y zonas seguras bajo fuego enemigo, asumiendo un nivel de riesgo que, a juicio de los afectados, no se corresponde con el reconocimiento finalmente otorgado.
La sensación predominante entre los militares de tropa es que las recompensas publicadas no reflejan la realidad operativa vivida ni la magnitud del esfuerzo realizado por quienes actuaron fuera de la base en las fases más críticas de la evacuación. Esta situación está generando un evidente agravio comparativo y una creciente desmotivación en un colectivo que fue mayoritario en las actuaciones de mayor riesgo.
ATME recalca que no cuestiona el mérito de quienes sí han sido condecorados, pero sí la falta de proporcionalidad y transparencia en el proceso. Por ello, la asociación ha solicitado formalmente al Ministerio de Defensa información detallada sobre los criterios aplicados y las decisiones adoptadas, con el fin de esclarecer cómo se ha determinado la selección de los distinguidos.
Asimismo, ATME considera imprescindible que Defensa no solo aporte esta información con la máxima claridad, sino que adopte medidas para corregir un problema que, lamentablemente, se repite en otras operaciones. Garantizar la confianza del personal en los procedimientos de concesión de recompensas es esencial para evitar agravios que afectan directamente a la moral y motivación de quienes sirven en misiones internacionales.