La eurodiputada Irene Montero ha lanzado una seria advertencia sobre los planes que se están cocinando en el seno de las instituciones de la Unión Europea para desmantelar de forma sin precedentes la privacidad digital de la ciudadanía. Bajo el nombre técnico de ‘ChatControl’, esta polémica reforma legislativa busca forzar a las grandes plataformas tecnológicas a monitorizar y escanear las comunicaciones privadas de todos los usuarios.
Esto es lo que Europa quiere hacer para espiar nuestra privacidad y es muy grave. Se llama ChatControl y no podemos permitir que pase desapercibido«, ha denunciado tajantemente Montero, señalando el peligro de crear infraestructuras de control masivo bajo pretextos de seguridad.
El proyecto normativo ha despertado las alarmas de expertos en ciberseguridad, colectivos de derechos digitales y juristas de todo el continente. El núcleo de ‘ChatControl’ pasa por obligar (o incentivar mediante fuertes presiones regulatorias) a aplicaciones como WhatsApp, Signal o Telegram a introducir «puertas traseras» en sus sistemas. Esto rompería de facto el cifrado de extremo a extremo, el mecanismo técnico que garantiza que solo el emisor y el receptor puedan leer un mensaje.
Para Montero, el peligro de esta medida radica en que desprotege por completo a la población civil:
- Vigilancia generalizada: Se pasa de investigar bajo sospecha judicializada a tratar a toda la ciudadanía como sospechosa por defecto, escaneando fotos, enlaces y textos privados de millones de personas inocentes.
- Brechas de seguridad: Al debilitar el cifrado para que las autoridades o algoritmos «revisen» el contenido, se abren vulnerabilidades tecnológicas que pueden ser explotadas por cibercriminales, estados autoritarios o filtraciones masivas.
- Excepciones sospechosas: La eurodiputada subraya la hipocresía del Consejo Europeo, dado que en los borradores de la norma los propios gobiernos de la UE han intentado blindar las comunicaciones de sus estamentos militares y diplomáticos de este mismo control que imponen al resto de la sociedad.
Una llamada a la resistencia democrática
Montero ha insistido en que la defensa de la infancia y la persecución de delitos graves —el argumento oficial utilizado por la Comisión Europea— no puede servir de «cheque en blanco» para demoler la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE.
«La seguridad no se consigue convirtiendo internet en un panóptico donde cada conversación privada sea fiscalizada por un algoritmo», ha remarcado la eurodiputada. Desde su escaño y en coordinación con movimientos en defensa de las libertades civiles en toda Europa, Montero ha asegurado que dará la batalla institucional para frenar una ley que considera «un ataque directo a la democracia y a la libertad de expresión».
Por último, ha hecho un llamamiento a la movilización social e informativa para evitar que esta medida se apruebe de espaldas a la opinión pública, instando a la ciudadanía a informarse y presionar a los legisladores antes de que la privacidad en la red deje de existir.