BANDEJA.- Es un útil de tantas utilidades y aplicaciones como presentaciones. Metálica, de madera, fibras o plásticos sirve para transportar platos, vasos, tazas o alimentos sólidos. En su clásica versión de barro cocido, y de muy diversos tamaños, sirve para asar en un horno desde un cordero a un cochinillo pasando por una pierna de lo primero. La cocina y el universo informático se unen para celebrar que comparten un término: fuente. Para unos una fuente es el soporte para servir alimentos y para otros es una letra con la misma naturalidad que el abrigo de los barcos, el puerto, es también un enchufe o conector.
BARRA.- Soporte longitudinal de obra con diversos revestimientos en la superficie donde se depositan bebidas y comidas en los establecimientos hosteleros. De una parte están los expendedores y de la otra los consumidores. Esta parte suele estar alfombrada de desperdicios, papeles y, tradicionalmente, abundaban allí colillas de cigarrillos. Para acabar con esta suciedad que desprestigia a un país, se han aplicado diversas estrategias que van desde las papeleras hasta la limpieza cíclica. Falta por ensayar la más drástica: liquidar a un par de guarros y ya se correrá la voz.
BIZCOCHO.- Del latín bis, dos veces, y de coctus, cocido. Bollo resultante de cocer en el horno (una sola vez) la masa resultante de la mezcla de harina, huevos y azúcar. Generalmente se hace del tamaño de un molde repostero, de unos 30 centímetros de largo. Como precisión sobre la importancia del controvertido tamaño, conviene dejar claro que hay bizcochos de esas dimensiones y otros más pequeños llamados “soletillas”. Y no pasa nada…/En países que rinden un especial culto al doble sentido conviene llevar cuidado con expresiones como las que hacen alusión a mojar el bizcocho o mojar el churro.
BOCADILLO.- Porción de pan de muy diversos tamaños que, separadas su base y la parte superior con un cuchillo, y rellenando este espacio con cualquier alimento, generalmente embutidos, alivia el desconsuelo de media mañana o de las tardes infantiles.
Elaborado en unas dimensiones considerables y relleno con un filete, tortilla y salchichas es lo que se conoce con el nombre de “Pan-fi-to-sa”. Si se ata con gomas elásticas, se come con más tranquilidad.
Cuando el pan se corta en tamaños pequeños, se abre y se rellena, se llama “montadito”. Cuando pasa de 99, es una franquicia. Si el pan se corta en porciones aún más pequeñas, se obtiene la base de un canapé o tapa. Pintxo en la Comunidad Autónoma Vasca en la que puede alcanzar una altura de casi 20 centímetros por superposición.
BOLLO.- Elaboración repostera resultante de amasar harina, huevos, levadura y otros ingredientes, que encuentra caprichosas denominaciones en función de la forma del molde y de su puesta en escena. Aunque se expenden en reposterías, ciertas elaboraciones se han popularizado como “bollos de panadería”:trenza, pinka, suizo (brioche), mejicana, y en el terreno de los fritos la berlinesa, rellena de crema pastelera, también conocida vulgarmente como pelotas de san Froilán.
BOMBÓN.- Dulce de chocolate, más o menos puro, blanco, negro o de ambos, que se puede rellenar de crema, licor, frutos secos o cualquier fantasía comestible. Comercializado en cajas, es testigo de rúbricas amorosas, de alumbramientos y de glotonerías a escondidas. Sorprendentemente, si este dulce protagoniza las momentos más trascendentes de las vivencias humanas, no se comprende que los bombones no se repartan en los tanatorios cuando es el dulce de luto por excelencia.
BOQUERÓN.- Pez de pequeñas dimensiones y nunca mayor de los 17 centímetros del que poco o nada importa que científicamente sea conocido como Engraulis encrasicholus. Se consume en vinagre como aperitivo; pero en vinagre, no en agua como pretenden algunos hosteleros porque a su clientela no le gusta el fuerte sabor del vinagre y no se atreven a pedir lo más distante de esas sensaciones: un flan/ También se comercializan escabechados, fritos o en conserva. En este último trámite es donde algunos se vuelven locos buscando pescadores de anchoas. Y es que en conserva, sometidos a un tratamiento de conservación mediante sal, queda travestido en eso, en anchoa. Este producto se cotiza dependiendo del origen, el tratamiento y el depilado de “barbas” o finas espinas de la parte baja delantera. Su peculiar tratamiento o ‘sobado’, como no podía ser de otra manera, convierte el bocarte en salazón casi en el escudo de armas de Cantabria.
BOUILLABAISSE.- Se pronuncia “bullabesa”. Plato tradicional de la Provenza francesa, Cataluña y la Comunidad Autónoma Vasca compuesto por pescados blancos y mariscos. En Cataluña, casi exactamente lo mismo, se denomina Zarzuela; vocablo éste que no entronca, contra todo pronóstico, con el diminutivo de zarza ni con la residencia de los monarcas españoles.
BUEY.- Res vacuna macho y adulta castrada y que, lejos de emplearla en un coro, se utiliza para las tareas del campo y en comilonas pantagruélicas de las sociedades gastronómicas del norte de la península Ibérica, del norte de Galicia, del norte de Asturias, del norte de La Rioja, del norte de Castilla y León, del norte de Cataluña, del norte de Aragón, del norte de Castilla La Mancha, del norte de Madrid, del norte de Extremadura, del norte de Andalucía, del norte de la Comunidad Valenciana, del norte de Murcia, del norte de Baleares, del norte de Ceuta, del norte de Melilla y del norte de Canarias.
BURGOS.- Queso que toma su nombre de esta provincia castellano-leonesa. Muy imitado, siendo sinceros pirateado hasta la saciedad, tiene forma de tronco de cono con marcas en el molde. Es rigurosamente blanco, soso, para qué nos vamos a engañar, de potente sabor lácteo y de fácil adaptación a cualquier alimento y hora.