Mineras, soldadoras, labradoras y, por supuesto, ferroviarias. El machismo y la perenne brecha de género apartó a la mujer española de determinados trabajos considerados poco femeninos.
A ello contribuyó la secular tradición machista y, los 40 años de oscuridad que comenzaron el 18 de julio de 1936.
Lecciones de moral profesional
Enfermeras, cocineras, maestras o secretarias eran algunas de las pocas ocupaciones laborales aceptadas para las féminas por el bajito militar de Ferrol que tiranizó España y sus acólitos.
Ahora, María Concepción García González, jefa del área de Museología, Museografía y Exposiciones del Museo del Ferrocarril de Madrid echa la vista atrás sobre la historia de las Escuelas de Aprendices de Renfe y sobre la incorporación de las mujeres a las mismas Trabajadora de Renfe desde 1986, hija y nieta de ferroviarios, ha organizado diferentes exposiciones, redactado artículos, disertado en conferencias y es coautora del libro «Historia de los talleres de Renfe, 1947-2023».
Primera promoción Villagarcía
¿Por qué cree que las escuelas de aprendices de Renfe fueron una oportunidad perdida para la igualdad de género en España?
Porque sin pretenderlo, abrieron una puerta a las mujeres para acceder a oficios que hasta entonces siempre habían sido desempeñados solo por hombres. Esta puerta permaneció abierta únicamente durante las 6 últimas promociones (1981-1986). El cierre de las escuelas en 1986 supuso que esta puerta abierta, se cerrase de nuevo.
En la primera fase de estas escuelas desde 1947 se exigía al aprendiz ser varón y existía en la formación un fuerte cariz ideológico y religioso ¿cúal era el motivo?
Las escuelas de aprendices, tanto en Renfe como en otras grandes empresas, surgieron en la posguerra a partir de la Reglamentación Nacional del Trabajo aprobada en 1944. Las escuelas tenían una doble misión, por un lado, formar profesionalmente a los jóvenes en un país devastado tras la Guerra Civil, muy necesitado de mano de obra especializada, y por otro, adoctrinar a los jóvenes aprendices en los valores del nacional-catolicismo. El Frente de juventudes tenía a su cargo la formación religiosa, física y política de los aprendices y contaban con textos específicos como «Lecciones de moral profesional», que trataba temas como el hombre, la familia, la sociedad y el trabajo.
Maribel y compañeras
¿Hasta cuándo duró la discriminación sexista en estas escuelas de aprendices. Hubo algún avance en ese sentido desde 1947 a 1986, fecha de su cierre?
Si, tras el fallecimiento de Franco en 1975 se abrió un periodo en el que el feminismo iba adquiriendo cierto poder de representación pública y existía una vindicación de la igualdad. En enero de 1978 se firma el primer Convenio Colectivo de Renfe y en su cláusula 9ª, punto XVIII dice específicamente que «cualquier puesto podrá ser desempeñado por personal masculino o femenino «. La 33ª promoción (curso lectivo 1978-1979) fue la primera en la que se admitieron mujeres en estas escuelas.
Vilagarcía. Colegio de Huérfanos Ferroviarios
En Vilagarcía de Arousa existió una importante escuela-internado para aprendices
Sí, estuvo situada en un edificio construido originalmente para Colegio de Huérfanos Ferroviarios, pero que nunca llegó a entrar en funcionamiento. En 1968 se inauguró como escuela-internado para aprendices. Este centro que tenía capacidad para 450 estudiantes distribuidos en los 3 cursos de Oficialía Industrial de las ramas madera, metal y electricidad. Su puesta en marcha supuso del cierre de otras escuelas de aprendices más pequeñas, como la ubicada en Ourense.
Aprendices de los Talleres Generales
A partir de 1975 implantaría de modo gradual el nuevo Plan de Estudios de Formación Profesional (FP), que tenía una duración de dos años para alcanzar el nivel elemental (FP1). Tras su finalización, los alumnos tenían que hacer el Curso de Adaptación Ferroviaria (CAF) para ingresar en Renfe con la categoría de Oficial de Oficio en la especialidad que hubieran adquirido en la escuela.
Por su característica de internado, a diferencia del resto, nunca admitió mujeres. Fue clausurada, igual que el resto de las escuelas de aprendices, en 1986. Este edificio actualmente alberga el Centro Nacional de Formación Marítima de Bamio.