MITECO y el IEO-CSIC refuerzan el seguimiento científico de los mares españoles con un nuevo convenio de cerca de 26 millones de euros

El convenio movilizará 25,76 millones de euros entre 2026 y 2027, con una aportación económica de 15,65 millones de euros por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El Consejo de Ministros ha autorizado la suscripción de un nuevo convenio entre el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), entidad adscrita al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU), para continuar desarrollando la base científica y técnica de las Estrategias Marinas españolas a través del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC).

El acuerdo movilizará 25.758.809 euros durante 2026 y 2027 y permitirá reforzar el seguimiento continuo y la evaluación periódica del estado ambiental de los mares españoles, revisar y mejorar sus programas de seguimiento y avanzar en el conocimiento necesario para la definición de objetivos ambientales, los programas de medidas y la ordenación del espacio marítimo. La Dirección General de la Costa y el Mar del MITECO realizará una aportación económica máxima de 15.649.840 euros.

MITECO, a través de la Dirección General de la Costa y el Mar, es el responsable de la coordinación y aplicación de las Estrategias Marinas, la coordinación interadministrativa, la participación pública y el reporte a la Comisión Europea. Por su parte, el IEO-CSIC aporta la capacidad científica y técnica necesaria para obtener y analizar los datos que permiten conocer el estado de los ecosistemas marinos y evaluar su evolución.

“Las Estrategias Marinas son uno de los mejores ejemplos de la función de servicio público del IEO: transformar décadas de observaciones, campañas oceanográficas y conocimiento científico en información útil para conocer cómo están nuestros mares y apoyar las decisiones necesarias para protegerlos y utilizarlos de forma sostenible”, explica Rosa Figueroa, directora del IEO-CSIC.

Quince años proporcionando la base científica de las Estrategias Marinas

El nuevo convenio da continuidad a un esfuerzo científico e institucional que comenzó hace más de quince años. La Directiva Marco sobre la Estrategia Marina, aprobada por la Unión Europea en 2008, estableció un marco común para proteger y conservar el medio marino y alcanzar o mantener su buen estado ambiental. España la incorporó a su ordenamiento mediante la Ley 41/2010, de protección del medio marino, que atribuyó al IEO un papel específico en el desarrollo científico de las evaluaciones, la definición del buen estado ambiental, los objetivos ambientales y los programas de seguimiento.

El trabajo comenzó ya a finales de 2010. Durante la primera fase, desarrollada hasta 2012, más de 120 profesionales del IEO participaron en uno de los mayores esfuerzos de evaluación integrada del medio marino realizados hasta entonces en España. Aquellos trabajos permitieron completar en 2012 la primera evaluación del estado de las cinco demarcaciones marinas españolas —noratlántica, sudatlántica, Estrecho y Alborán, levantino-balear y canaria—, definir qué debía entenderse por buen estado ambiental y establecer los primeros objetivos ambientales.

A partir de ahí, el trabajo dejó de ser una evaluación puntual para convertirse en un sistema permanente de observación, seguimiento y revisión, que se actualiza en ciclos de seis años. Los primeros programas de seguimiento se completaron en 2014 y los programas de medidas en 2015, culminando el primer ciclo con la aprobación de las cinco Estrategias Marinas en 2018. En el segundo ciclo, correspondiente al periodo 2018-2024, se actualizaron nuevamente las evaluaciones, el buen estado ambiental y los objetivos en 2019, y los programas de seguimiento en 2020. El conjunto del segundo ciclo fue aprobado mediante el Real Decreto 486/2025. Actualmente España se encuentra inmersa en el tercer ciclo de las Estrategias Marinas, 2024-2030.

Durante estos años, sucesivos encargos y proyectos como ESMARES2 y ESMARES3 han permitido convertir las obligaciones de la Directiva en programas científicos de seguimiento real en el mar: campañas oceanográficas, buceo científico, observación mediante vehículos submarinos, análisis de series temporales, teledetección, acústica, toma de muestras y desarrollo de nuevos indicadores y metodologías de evaluación.

Del fondo marino al cambio climático

El nuevo convenio permitirá mantener y ampliar este sistema de observación científica en las cinco demarcaciones marinas españolas. El IEO-CSIC realizará campañas de muestreo y adquisición de datos y evaluará, entre otros elementos, peces y cefalópodos, especies comerciales, hábitats bentónicos y pelágicos, praderas de angiospermas marinas, redes tróficas, contaminación, basuras marinas, ruido submarino, mamíferos y tortugas marinas o alteraciones hidrográficas.

El programa aborda también el estudio de las principales presiones y procesos que afectan al medio marino, entre ellos el cambio climático, la contaminación por microplásticos, la expansión de especies invasoras —con especial atención a Rugulopteryx okamurae—, la eutrofización y los efectos de la actividad pesquera sobre los ecosistemas. Asimismo, analizará los efectos del desarrollo de la eólica marina, un ámbito especialmente relevante ante la incorporación de nuevos usos al espacio marítimo. “Se trata de uno de los mayores proyectos de asesoramiento científico sobre el medio marino que se desarrollan en España, tanto por los medios humanos como materiales movilizados, y de una iniciativa de gran envergadura también a escala europea”, explica Alberto Serrano, coordinador del proyecto. “Es además un proyecto muy ambicioso: no nos limitamos a dar respuesta a las exigencias de la normativa, sino que nos hemos marcado objetivos científicos elevados y estamos contribuyendo a liderar el desarrollo de nuevas metodologías en los grupos de trabajo europeos”.

Este esfuerzo resulta especialmente relevante por la dimensión del territorio que debe evaluarse: España dispone de más de un millón de kilómetros cuadrados de aguas marinas, aproximadamente el doble de su superficie terrestre, repartidos entre el Atlántico nororiental, el Mediterráneo y la región macaronésica.

Ciencia para las políticas públicas

Las Estrategias Marinas constituyen el principal instrumento de planificación para alcanzar o mantener el buen estado ambiental del medio marino. Su enfoque integra tanto el estado de los ecosistemas como las presiones derivadas de actividades humanas y obliga a revisar periódicamente las evaluaciones, los objetivos, los programas de seguimiento y las medidas adoptadas.

El conocimiento generado tiene además una aplicación que va más allá de las propias Estrategias Marinas. Sus datos y evaluaciones sirven de base científica para otros instrumentos de gestión, entre ellos los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM), cuya elaboración se ha apoyado en la información producida por las Estrategias Marinas y en el trabajo científico del IEO-CSIC. El nuevo convenio refuerza así una colaboración de largo recorrido entre la administración ambiental y el principal organismo público español dedicado específicamente a las ciencias del mar, con el objetivo común de que la gestión del medio marino se apoye en conocimiento científico de forma continuada, comparable y actualizada.

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