Investigadores del IDIS identifican en el calostro bovino moléculas con potencial terapéutico en cáncer

El estudio, impulsado a partir de una iniciativa surgida del rural gallego, muestra que las vesículas extracelulares presentes en el calostro frenan de forma reversible la proliferación de células de cáncer gastrointestinal y aumentan su sensibilidad a la quimioterapia.

Una iniciativa nacida en el rural gallego y trasladada al laboratorio ha permitido descubrir nuevas propiedades de las vesículas extracelulares presentes en el calostro bovino. Investigadores del grupo Oncomet del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), en colaboración con el servicio de Proteómica y el grupo de Investigación Traslacional en Enfermedades del Aparato Digestivo, acaban de publicar en Journal of Extracellular Vesicles un estudio que revela el potencial de estas vesículas para modular el comportamiento de células tumorales gastrointestinales.

El origen del trabajo constituye además un ejemplo de cómo la sociedad puede participar activamente en la generación de nuevas preguntas científicas. La investigación surgió de la iniciativa de Isolina Raña, de Granxa Raña S.C.; Teresa Antelo, de Granxa Devesa Langueirón; y Brígida Hermida, de Xearte Brigitte, quienes trasladaron a los investigadores su interés por explorar científicamente las posibles propiedades del calostro bovino. Su propuesta dio lugar a una colaboración entre la experiencia y la investigación biomédica desarrollada en el IDIS.

El calostro bovino, la primera leche producida tras el parto, es especialmente rico en vesículas extracelulares (VE), pequeñas estructuras liberadas por las células que transportan proteínas y otras moléculas implicadas en procesos como la regulación inmunitaria, el desarrollo y la señalización celular. Estudios anteriores habían sugerido que algunas de estas vesículas podrían ejercer efectos bioactivos, pero sus mecanismos de acción sobre células tumorales siguen siendo poco conocidos.

“En este trabajo demostramos que las vesículas extracelulares derivadas del calostro (Col-EVs, por sus siglas en inglés) ejercen efectos antiproliferativos en modelos de cáncer gastrointestinal”, explica Claudia Huesa, primera autora del estudio e investigadora predoctoral del grupo Oncomet. “El efecto es reversible y, además, potencia la acción de agentes quimioterápicos utilizados habitualmente en la clínica”.

El estudio muestra que estas vesículas inducen un estado de bloqueo del crecimiento en líneas celulares de cáncer colorrectal y pancreático, así como en organoides derivados de pacientes con adenocarcinoma pancreático. “Las células dejan de proliferar, reorganizan su cromatina, alteran el citoesqueleto y modifican su adhesión, pero sin activar la apoptosis o muerte celular programada”, señala Huesa.

Cuando las vesículas se retiran del medio de cultivo, las células recuperan en gran medida su capacidad proliferativa y su arquitectura nuclear. Además, parte de los cambios observados pueden revertirse mediante un inhibidor ya aprobado para uso clínico, lo que respalda la participación de mecanismos de remodelación epigenética. Los investigadores comprobaron también que las células tratadas con Col-EVs se volvían más sensibles al 5-fluorouracilo, un quimioterápico de uso habitual. Estos resultados apuntan a que las vesículas podrían estudiarse en el futuro como moduladores o adyuvantes de otros tratamientos, más que como agentes directamente citotóxicos.

Para Jorge Barbazán, investigador principal del estudio, los resultados abren una nueva vía de investigación: “Os nosos achados mostran que as vesículas derivadas do calostro poden frear de maneira reversible a proliferación das células tumorais mediante cambios na súa arquitectura nuclear e transcricional. Isto abre a posibilidade de estudar estas vesículas de orixe natural e biocompatible como unha ferramenta para modular o comportamento tumoral e a resposta aos tratamentos convencionais”.

De la sociedad al laboratorio, y del laboratorio a nuevas preguntas

Más allá de los resultados experimentales, los investigadores destacan el modelo de participación social que dio origen al proyecto. En este caso, la investigación no partió exclusivamente de una pregunta planteada dentro del laboratorio, sino de una inquietud procedente de personas vinculadas al sector rural, ganadero y empresarial, que encontraron en el IDIS un entorno en el que someter esa idea al método científico.

“A ciencia tamén pode avanzar cando escoita as preguntas que xorden fóra dos centros de investigación. A iniciativa e o pulo destas mulleres do rural leváronnos a estudar unha cuestión que probablemente non teriamos abordado doutro xeito”, destaca Barbazán. “É un bo exemplo de como o diálogo entre a sociedade e os investigadores pode xerar novas liñas de coñecemento”.

Ese intercambio ya está dando lugar a nuevas preguntas. A partir de la iniciativa inicial, el equipo ha comenzado a explorar el posible impacto del calostro en afecciones bucales asociadas a la radioquimioterapia, ampliando así una línea de investigación que nació de la interacción directa entre ciudadanía y científicos.

Los investigadores subrayan, no obstante, que los resultados publicados son preclínicos y no demuestran todavía un beneficio terapéutico en pacientes. Sí proporcionan una base científica para continuar investigando las propiedades de estas vesículas de origen alimentario, cuya estabilidad en el tracto digestivo ya había sido descrita previamente.

De este modo, un recurso estrechamente ligado al sector primario y al rural se convierte en el punto de partida de una investigación biomédica en cáncer, mostrando el potencial de acercar la ciencia a la sociedad no solo para comunicar sus resultados, sino también para incorporar a la ciudadanía en el propio proceso de generación de conocimiento.

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