Los vecinos del céntrico barrio de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria, se llevaron el susto de la semana al descubrir que el vecino que había decidido estacionarse bajo un coche no era otro que un caimán de aproximadamente un metro de longitud.
El insólito hallazgo se produjo cuando varios residentes observaron la silueta del reptil plácidamente resguardada bajo un vehículo. Lejos de intentar adiestrarlo o pedirle la documentación, los vecinos optaron por lo más sensato: avisar de inmediato a las autoridades antes de que el caimán decidiese salir a tomar el vermú.
Al lugar se desplazaron rápidamente efectivos de la Policía Local y del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil. Con la precisión de quien lidia a diario con la fauna más imprevista, los agentes coordinaron el operativo para acordonar la zona y capturar al réptil sin un solo incidente, garantizando tanto la seguridad del vecindario como el bienestar del propio animal.
El ejemplar se encuentra ya a buen recaudo bajo la custodia del SEPRONA. Las autoridades han abierto una investigación para esclarecer la procedencia del reptil y dar con el propietario, tratando de determinar si se trata del escape de un aventurero o de un nuevo caso de abandono de mascotas exóticas.