El Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos ha emitido un comunicado oficial en el que califica como «lamentables acontecimientos» el reciente salto masivo a la frontera de Ceuta, rechazando categóricamente las acusaciones vertidas sobre la supuesta responsabilidad del reino alauí en la entrada de migrantes en territorio español.
En la nota oficial, la diplomacia marroquí sostiene que no existe «ningún dato, hecho o informe que establezca implicación alguna de las autoridades marroquíes» en los sucesos fronterizos. Asimismo, el Ejecutivo magrebí cuestiona la gestión de la administración española al preguntarse por qué no se procede a la devolución inmediata de las personas en situación irregular, «cuando el Gobierno marroquí se ha comprometido oficialmente a readmitirlas».
Críticas al debate político interno en España
Desde el departamento de Exteriores marroquí se ha cargado duramente contra el uso político que, a su juicio, se está haciendo de la crisis migratoria en el debate público español. El comunicado denuncia la actitud de «determinados sectores políticos y mediáticos españoles que persisten en instrumentalizar al Reino en el marco de una agenda interna».
En este sentido, la nota concluye con una advertencia tajante al señalar que «el Reino de Marruecos se niega a convertirse en un recurso electoralista» y subraya de forma tajante que la nación vecina «tampoco acepta ser el chivo expiatorio de ajustes de cuentas políticos» dentro del escenario autonómico y nacional.