La actualización de la información sobre las poblaciones de peces y crustáceos de fondo de una de las principales zonas de pesca para la flota española contribuirá a mejorar el asesoramiento científico para la gestión sostenible de las pesquerías del Atlántico nororiental.
Un equipo formado por 15 investigadores e investigadoras de los centros oceanográficos de Baleares, Cádiz, Málaga, Murcia, Santander y Vigo del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) emprende la campaña Porcupine 2026.
Durante 37 días a bordo del buque oceanográfico Vizconde de Eza del MAPA, trabajarán en aguas al oeste de Irlanda para evaluar los recursos pesqueros demersales y bentónicos del banco de Porcupine (Porcupine Bank), una elevación submarina de la plataforma continental irlandesa situada en el océano Atlántico Norte a unos 200 kilómetros al oeste de Irlanda. El banco forma parte de la región pesquera del Gran Sol, al noroeste de este caladero tradicional y es una zona de gran relevancia para la flota pesquera española e internacional, situada fuera de la ZEE (Zona Económica Exclusiva).
La campaña, dirigida por Francisco Baldó del Centro Oceanográfico de Cádiz, incluirá 80 lances de arrastre de fondo. El objetivo es obtener índices de abundancia, patrones de distribución, estructura por tallas, datos de crecimiento y reproducción de las principales especies comerciales, entre las que destacan la merluza (Merluccius merluccius), los rapes (Lophius piscatorius y L. budegassa), los gallos (Lepidorhombus whiffiagonis y L. boscii) y la cigala (Nephrops norvegicus).
Paralelamente al muestreo biológico, se realizará la caracterización hidrográfica completa del área, midiendo variables físicas como la temperatura, la salinidad y el oxígeno disuelto, esenciales para comprender la dinámica ambiental que influye en la distribución de las especies.
Nuevas herramientas para digitalizar el muestreo a bordo
Como novedad -y en el marco de las actividades de modernización tecnológica del Plan Nacional de Recopilación, Gestión y Uso de Datos del Sector Pesquero (PNDB)-, durante la campaña se desarrollará la validación operativa del sistema de adquisición digital de datos icrOS desarrollado por el IEO dentro del subprograma transversal MARISAM. Este sistema ha sido diseñado para la captura y gestión automatizada de información científica mediante la integración de ictiómetros y calibres digitales, un sistema automático de adquisición de pesos y una base de datos centralizada.
Su finalidad es optimizar los procesos de recopilación de datos biológicos y pesqueros, reducir errores de transcripción, mejorar la trazabilidad de la información y facilitar su disponibilidad para posteriores análisis.
“Durante la campaña se evaluará su funcionamiento integrado en las rutinas habituales del parque de pesca y del laboratorio a bordo, manteniendo en todo momento los protocolos de muestreo. Los resultados de estas pruebas permitirán introducir mejoras con vistas a su posible utilización en otras campañas y programas del IEO”, apunta Francisco Baldó.
Una serie de referencia para la gestión pesquera europea
La campaña Porcupine, iniciada en 2001 a propuesta de España, se realiza de forma continuada desde entonces y constituye una de las series históricas de datos pesqueros más importantes del Atlántico nororiental. Forma parte del proyecto PORCUDEM del IEO-CSIC y está cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) dentro del Programa Nacional de recopilación, gestión y uso de datos del sector pesquero y apoyo al asesoramiento científico.
Los resultados de la campaña se integrarán en las evaluaciones científicas internacionales coordinadas por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES), y servirán de base para las recomendaciones de gestión pesquera en el marco de la Política Pesquera Común.
“La principal fortaleza de PORCUPINE es disponer de una serie científica continuada desde 2001 y obtenida con una metodología estandarizada, que nos permite estudiar cómo evolucionan las poblaciones a largo plazo y aportar información independiente para su evaluación y gestión. Este tipo de series son esenciales para entender los cambios en las poblaciones y garantizar una gestión sostenible de los recursos pesqueros”, concluye Baldó.
El desarrollo de esta campaña es posible gracias a la colaboración con la Secretaría General de Pesca del MAPA, que pone a disposición de la comunidad científica sus buques oceanográficos y equipamientos, entre ellos el Vizconde de Eza, un buque de investigación de 53 metros de eslora y 13 de manga, dotado de laboratorios de biología, acústica y oceanografía, y equipado con sistemas avanzados de posicionamiento y ecosonda.