Lagunas del proceso educacional

Analista

Es evidente la asintonía entre los idearios de la escuela y el resto de la sociedad, apareciendo la escuela como apéndice molesto de la sociedad al intentar transmitir valores en desuso, como la necesidad del diálogo y comunicación interpersonal para resolver conflictos y la valoración del esfuerzo personal para lograr metas concretas, utopías que se hacen añicos al contacto con la cruda realidad de la vida diaria.

Lagunas del proceso educacional 

El proceso educacional adolece de una inadecuada adquisición de hábitos básicos para la maduración personal del niño o incluso ausencia total de ellos en los casos más extremos: Citaremos la necesidad de unos horarios reglados; adecuada alimentación; motivación a la lectura; valoración del esfuerzo personal como vehículo de satisfacción y superación individual así como el fomento del ahorro ante el futuro mediato.

Todo ello conlleva la aparición de niños con fácil tendencia a la frustración ante el menor revés o dificultad, aunado con los problemas de concentración e interiorización de los contenidos escolares como consecuencia del uso abusivo de todo tipo de medios audiovisuales en su entorno familiar.Así, los menores viven en mundos virtuales y sólo se motivan por estímulos audiovisuales, quedando así reducidos los soportes tradicionales de transmisión del saber (comprensión lectora, producción escrita y razonamiento lógico-matemático) a la mera condición de rutina tediosa y monopolio exclusivo de las aulas.

Asimismo, hay que adjuntar el adelanto e intensificación de los rasgos típicos de la adolescencia (pasotismo y rebeldía) fruto de la imagen transmitida por la publicidad y los medios de comunicación que intentan acelerar la llegada de nuevos consumidores, menores que basan su actuación en la ley del mínimo esfuerzo y máximo provecho refrendado con la obtención de todo tipo de caprichos materiales.

Finalmente, la aplicación de sucesivas reformas educativas (LOGSE, LOCE, LOE ) basándose en la falacia de la promoción automática o semiautomática, falta de valoración del esfuerzo personal y pérdida de la autoridad del profesor han conseguido tasas de fracaso escolar muy superiores a la media europea (10%), siendo del 13% en España, quedando Euskadi y Navarra (tasas de abandono del 3,6% y 7,8% respectivamente) como islas en un océano de naufragios.Dichos jóvenes no conseguirán la titulación mínima exigida para la incorporación al mundo laboral y les llevará a convertirse en mano de obra no cualificada y con salarios ínfimos. 

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