Que la presión de una caldera baje de manera puntual puede tener distintas explicaciones. El problema aparece cuando es necesario rellenar el circuito constantemente y la presión vuelve a descender sin que exista una fuga visible.
En estas situaciones conviene revisar la instalación, ya que una pequeña pérdida en una tubería puede pasar desapercibida durante bastante tiempo.
Señales que pueden indicar una fuga oculta en el circuito
Una de las señales más habituales es precisamente la bajada recurrente de presión. También pueden aparecer pequeñas humedades, zonas del suelo con temperaturas diferentes o la necesidad de rellenar frecuentemente la caldera.
Las fugas de agua en calefacción no siempre se encuentran junto a un radiador o en una conexión visible. En muchas viviendas las tuberías discurren bajo el suelo o por el interior de paredes.
Cuando no existe una pérdida evidente, recurrir a especialistas en detección de fugas en circuitos de calefacción permite analizar la instalación antes de comenzar a levantar pavimentos.
Cómo localizar fugas de calefacción sin levantar suelos
Actualmente existen sistemas que permiten estudiar una instalación con mucha más precisión. La termografía, los medidores de humedad o el gas trazador ayudan a acotar la zona donde puede encontrarse la pérdida.
El objetivo al localizar fugas de calefacción es identificar primero el punto problemático y realizar después únicamente la intervención necesaria.
Si la presión cae constantemente, actuar sobre el origen del problema suele evitar reparaciones innecesarias y daños mayores en la vivienda.