Pulpo, manteles, palillos y el arte del encaje socialista en Lugo

@gonzalogsoto

Dicen los analistas de salón, que la política se decide en las sedes, pero en la provincia de Lugo siempre se ha cotizado mucho más la mesa y el buen yantar, por aquello que, para comer, Lugo. Arranca el curso y los mentideros electorales hierven a fuego lento. Tras años de marejadas, primarias con compra de voluntades, expediente de crisis, denuncias por acoso, silencios cómplices y vientos desapacibles, el socialismo lucense parece haber descubierto la tila. Eso sí, que nadie confunda la paz de la superficie con el descanso, ha empezado la temporada alta del cocido político de cara a 2027.

Si uno quiere saber por dónde van los tiros, basta con seguir el rastro de las migas de pan. El alcalde de Castroverde, hombre de la máxima confianza del omnipresente Iván Castro, se dejó ver de almuerzo en Becerreá con Manuel Martínez; el alcalde exsocialista, de tanta comida politica con PP, PSOE, D.O. y algún que otro independiente, no se indigeste, no cabe duda que busca lo mejor para su cartera, la ideologia y los principios es patromonio de los votantes. Casi en paralelo, Iván Castro compartía mesa y mantel en Sarria con Claudio Garrido. Que dos de los alcaldes más díscolos e independientes de la montaña hayan entrado de nuevo en el menú de degustación del PSOE, PP, Susum Corda, no es por casualidad; es la prueba de que el partido judicial de la capital no está para perder ni una sola caloría electoral. Atentos el PP y PSdeG, Martinez, Garrido y algun independiente se han puesto en el palco del «mercado persa» para la subasta. Por cierto, cuando le preguntan a los protagonistas si hay conversaciones con este u otro, aplican la «doctrina de San Pedro», por esa razón cantan tantos gallos en la provincia de Lugo.

En el Pazo de San Marcos se están tomando muy en serio la digestión de lo que viene, ahí queda el fichaje de Carmen Uz para pilotar la jefatura de prensa de la Diputación. Mover esa ficha mediática no es un lance baladí, cuando se afina el relato institucional a este nivel, es porque la batalla por la joya de la corona promete tener más recorrido que la novela de Sonsoles Ónega, Las hijas de la criada, llevada a la pequeña pantalla de Antena 3.

Mientras la trinidad que forman Lago Lage, la presidenta Carmela López e Iván Castro intenta ejercer de motor de búsqueda para pescar apoyos, convencer a desencantados e integrar a los que en su día dieron un portazo. El mapa de la provincia deja estampas variopintas, con José Tomé bajo el catalejo y la plaza de Quiroga quitando el sueño tanto a propios como a extraños. El PSOE trata de recoser la tela en Sober, sondeando a vecinos de gran vida social y en O Saviñao, donde la premisa básica es dejar de tirarse los trastos a la cabeza si quieren pelear la alcaldía.

Queda poco margen para encajar las piezas del puzle electoral, pero el banquete de las candidaturas ya está servido. Quienes aspiren a mantener el bastón de mando o la mismísima Diputación saben de sobra que en Lugo los votos no caen del cielo, se conquistan plato a plato, pueblo a pueblo, cartera a cartera y promesa a promesa. Porque en Lugo, lo del «pacto por principios», si no viene aderezado con alguna buena mamandurria, ya no cuela. Y de momento, el menú promete venir bien picante.

Boas tardes e bo acougo

Comparte éste artículo
No hay comentarios