Miguel Ángel Pérez Triano ha anunciado este lunes su dimisión como delegado del Gobierno en Ceuta y su retirada definitiva de la política. Durante una comparecencia, ha denunciado haber soportado un «ambiente hostil», insultos y una campaña de desprestigio a raíz de la entrada masiva de migrantes el pasado mes de julio.
Pérez Triano ha defendido su gestión frente a lo que califica de «bulos y mentiras», recordando que la Delegación no tiene competencias operativas sobre la frontera, ni el mando de seguridad o defensa, ni potestad para ordenar al Ejército o a la Policía Local. Asimismo, ha subrayado que alertaron de la situación con semanas de antelación y que solicitaron la intervención militar desde el primer momento de la avalancha.
Tras lamentar el acoso personal sufrido —que incluyó amenazas y una corona de difuntos en la sede institucional—, ha concluido que su familia «no merece que continúe aquí más tiempo», optando por dar un paso al lado.