Recuerdo algún día posterior a mi jubilación, apareció mi esposa con una “bolita negra y fuego” en sus manos, espetándome: ¡Toma, para que no te aburras!
Desde aquel momento pasamos a formar una alianza de apoyo mutuo frente a nuestro inmediato alrededor.
La puse de nombre POXA, nombre en honor a una antigua canción de MOCEDADES. Se trata de una interjección o tipo de palabra que se usa para manifestar en portugués diversos sentimientos, emoción o empatía que igualmente supimos mutuamente despertarnos.
Hemos sido felices. Nos comunicábamos respectivamente cada uno con su mirada y su lenguaje sin que hicieran falta intermediarios.
Durante sus últimas semanas sus gemidos me rompían el corazón, abrazándola con todas las fuerzas que proporcionan el amor a los animales, para que no me abandonara,,,,,,,, mientras, que por los surcos de mis mejillas se deslizaban las lágrimas sobre esa bolita negra y fuego……….
Hasta siempre, compañera.
Jesús A.