El informe policial del fin de semana en Lugo deja un balance variado: desde el arresto de un asaltante con arma blanca en la Plaza Mayor y la identificación del autor de un atropello con patinete, hasta denuncias insólitas como la de un dueño que dejó atado a su perro para ver una película o la interceptación de un conductor de quad ebrio y sin casco.
Cerradura forzada para acceder a edificio
A las 10’30 horas del sábado, la Sala del 092 recibe información sobre un individuo causando molestias en los rellanos de un edificio de la calle del Prado, al cual ha accedido tras forzar la cerradura. Se traslada al lugar un indicativo de la Unidad Territorial de Policía de Barrio. Los agentes observan que la cerradura del inmueble ha sido forzada con una pieza metálica, por lo que contactan con la requirente y con varios testigos, que identifican al joven, que ya no se encuentra en el lugar, con una persona que había pernoctado en alguna ocasión en uno de los pisos del edificio.
Dicho joven es finalmente localizado e identificado, ya que los afectados manifiestan su intención de presentar denuncia por los hechos, ya que la cerradura parece haber resultado dañada; contando con grabaciones de las cámaras instaladas en el edificio.
Presunto intento de robo con arma blanca
A las 4’00 horas del sábado, cuando un indicativo del Grupo Operativo Nocturno realiza patrulla preventiva por la calle Conde Pallares, observa la presencia de dos jóvenes que caminan tras otro varón. Al observar la presencia policial, dichos jóvenes les advierten “cuidado con ese hombre, ha intentando robar y lleva una navaja”, descendiendo los agentes inmediatamente del vehículo, observando como el varón que caminaba delante arroja una navaja bajo la patrulla, la cual es intervenida en el momento.
De forma simultánea, los agentes con advertidos por la Sala del 092 de que han llegado avisos sobre un intento de robo en un local de la Plaza Mayor, coincidiendo la descripción del presunto autor con la del varón que estaba siendo identificado.
El varón había sido visto por los dos jóvenes, trabajadores de seguridad de locales de ocio nocturno de la zona, cuando levantaba la verja metálica de un establecimiento de hostelería y se introducía por debajo de la misma, intentando también abrir la puerta interior, por lo que intentaron evitar que abandonara el lugar, ante lo cual sacó una navaja y les amenazó con “rajarlos”.
Por todo ello, los agentes procedieron a la detención del individuo, que es trasladado a dependencias policiales, para la tramitación de las diligencias correspondientes.
Auxilio a ciudadanos
A las 13’20 horas del viernes, un indicativo de Policía de Barrio es advertido de la presencia de una mujer tendida en la vía pública, en la calle Lamas de Prado, por lo que se trasladan de inmediato al lugar, localizando a la mujer y prestándole los primeros auxilios, ya que presenta sangre en la cabeza. Los agentes solicitan presencia sanitaria, presentándose a los pocos minutos una ambulancia, que procede a su traslado a un centro hospitalario.
Los testigos manifiestan que la mujer caminaba normalmente y, de repente, cayó, sin causa aparente.
A las 17’50 horas del viernes, una agente de la Policía Local fuera de servicio observa que hay un hombre en medio de la calzada de la Ronda Norte, cortando el tráfico, motivo por el cual detiene su marcha y aparta al varón hacia el arcén, donde lo mantiene hasta la llegada de un indicativo de servicio. Los agentes comprueban que no es capaz de mantener una conversación coherente y que presenta una pulsera de ingreso hospitalario, por lo que requieren la presencia de una ambulancia, que procede a su traslado a un centro hospitalario, acompañada por los agentes a petición de los sanitarios.
A las 19’20 horas del mismo día, otra unidad de Policía de Barrio es advertida por un grupo de jóvenes de que, en las inmediaciones, una persona de avanzada edad necesitaba ayuda, por lo que se trasladan al lugar, en la Avd. de la Coruña, de forma inmediata, localizando a un varón, de 80 años de edad, que no era capaz de mantener la verticalidad, sufriendo espasmos y con gestos de dolor, por lo que se requiere la presencia de una ambulancia. Durante la espera, se hace uso de una silla facilitada en un establecimiento cercano, para acomodar al auxiliado, que ya se encontraba acompañado de su esposa e hijos; siendo finalmente trasladado a un centro hospitalario.
A la 1’50 horas del domingo, un indicativo del Grupo Operativo Nocturno es requerido por una mujer que dice no saber nada de su hijo menor (17 años) desde las 19’00 horas, comentando que suele frecuentar el parque Rosalía de Castro. Los agentes realizan una búsqueda por el lugar, con la descripción aportada, localizando al joven, en compañía de otro varón, también menor de edad, haciéndose cargo de ambos la requirente del servicio.
Venta ambulante sin autorización
A las 16’00 horas del viernes, cuando el mercado que se celebra en el Parque de la Milagrosa ya había finalizado, los agentes comisionados en el lugar para la vigilancia de la venta ambulante sin autorización procedieron a la identificación de tres personas que ocupaban la vía pública, dedicando el espacio para la venta de ropa y pequeños electrodomésticos, motivo por el cual fueron denunciados y el espacio liberado.
Animal abandonado
A las 23’25 horas del sábado, la Sala del 092 recibe información sobre un perro abandonado en la vía pública, en la calle San Roque, por lo que se comisiona en el lugar un indicativo del Grupo Operativo Nocturno. Los agentes localizan al animal atado a un árbol con una cuerda gruesa, en estado de excitación y agresividad (observando que había vomitado en el lugar), intentando morder a los policías en varias ocasiones; siendo informados por viandantes de que el animal llevaba en esa situación más de una hora, motivo por el cual fue requerido el servicio de Lacería, mediante el cual se pudo controlar al animal y realizar la lectura del identificador, siendo así identificado su titular, a cuyo domicilio se trasladaron los agentes, manifestando que había ido a comprar golosinas para ver una película, regresando al domicilio para ver una película sin acordarse del animal.
Por todo ello fue denunciado por una infracción grave de la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de Compañía de Galicia, castigada con multa de 501 a 5.000 euros.
Persona con requisitoria judicial de detención y presentación
A las 2’00 horas del domingo, la Sala del 092 recibe información sobre dos personas discutiendo acaloradamente en la calle Sierra de Outes, por lo que comisiona en el lugar un indicativo del Grupo Operativo Nocturno. Los agentes comprueban que se trata de una simple discusión y, al proceder a la identificación de ambos implicados, comprueban que la mujer tiene en vigor una requisitoria para su detención por parte de un juzgado de Las Palmas de Gran Canaria, motivo por el cual los agentes proceden a su detención, informándole del motivo de la misma, tras lo cual es trasladada a dependencias policiales.
Presunto delito contra la seguridad vial
A las 23’15 horas del sábado la Sala del 092 recibe información sobre un vehículo tipo “quad” cuyo conductor, que no hace uso de casco protector, realiza varias maniobras irregulares, increpando a los viandantes.
Los agentes localizaron a un testigo de los hechos, que realizó una grabación de las maniobras realizadas, las cuales facilitó a los agentes y en las cuales se identifica físicamente al conductor sin lugar a dudas.
Un indicativo del Grupo Operativo Nocturno localiza el vehículo estacionado en la calle Pintor Villamil, comprobando que se encuentra dado de baja, motivo por el cual requieren el servicio de Grúa para su retirada al depósito, momento en el cual se presenta un varón, que se identifica como conductor, siendo informado del motivo de la actuación y requerido para la práctica de las pruebas de alcoholemia, ya que presentaba claros signos externos compatibles con la ingesta de alcohol. Dicho conductor, si bien inicialmente accede a someterse a las pruebas y sopla una vez (lo cual no es suficiente para obtener un resultado), finalmente se niega, a pesar de ser advertido de las consecuencias legales. Por todo ello se inician diligencias por dos presuntos delitos contra la seguridad vial, uno por conducir un vehículo a motor bajo la influencia de bebidas alcohólicas y otro por negativa a someterse a las pruebas reglamentarias.
Atropello con vehículo de movilidad personal
Agentes de la Unidad de Atestados han identificado al conductor de un vehículo de movilidad personal (VMP) que el pasado 22 de septiembre atropelló a un peatón en las inmediaciones de la Delegación de Hacienda, en la calle Teatro, y continuó su marcha sin interesarse por el estado del herido.
Los hechos ocurrieron cuando la víctima, un varón de 86 años, salía de las dependencias del citado edificio oficial y, en el momento de acceder a la vía pública, un patinete eléctrico que circulaba a gran velocidad le pasó por encima de un pie, causándole heridas de diversa consideración.
Tras recibir el aviso, una patrulla se desplazó al lugar y se entrevistó con el herido, que solo pudo aportar una descripción general del conductor. Los agentes solicitaron entonces las grabaciones de las cámaras de seguridad del edificio, en las que quedó registrado el momento del atropello y se apreciaban rasgos físicos que permitían identificar al conductor.
Con esas imágenes, la Policía Local tras varias gestiones consiguió localizar el domicilio del presunto responsable. Una vez allí, el conductor, reconoció, tras una reticencia inicial, que circulaba con el patinete en el lugar y la hora de los hechos, que se detuvo unos metros más adelante y que, pese a ver al peatón dolorido, decidió continuar la marcha.
El conductor del VMP, además de la responsabilidad e infracciones sobre el atropello, fue denunciado también por ausentarse del lugar sin aportar datos a la persona afectada.
La Policía Local recuerda a los usuarios de patinetes eléctricos y otros vehículos de movilidad personal que deben respetar la normativa de circulación, adecuar la velocidad al entorno y extremar la precaución en zonas de tránsito peatonal. También recuerda la obligación de detenerse y prestar auxilio en caso de verse implicados en un accidente.