Primer estudio exhaustivo sobre más de 800 Oficinas de Transferencia de Conocimiento (OTC) europeas revela que la mayoría son pequeñas o medianas y se enfrentan a importantes carencias de capacidad.
España se encuentra entre los países europeos que han registrado un mayor crecimiento en la actividad de patentes vinculada a las instituciones de investigación pública durante las últimas dos décadas. Europa es una potencia mundial en investigación de excelencia; sin embargo, transformar los avances científicos en tecnologías, productos y empresas capaces de competir en el mercado sigue siendo uno de los principales desafíos para la competitividad europea. Las Oficinas de Transferencia de Conocimiento (OTC) desempeñan un papel fundamental en este proceso, al ayudar a los investigadores a identificar y proteger sus invenciones y facilitar su conexión con empresas, inversores y emprendedores.
Un nuevo estudio de la Oficina Europea de Patentes (OEP), elaborado en colaboración con ASTP, la asociación europea de profesionales de transferencia de tecnología, y el Instituto Fraunhofer de Investigación de Sistemas e Innovación (Fraunhofer ISI), ofrece por primera vez un análisis comparativo a escala europea que combina datos de patentes con los resultados de una encuesta realizada a más de 800 oficinas de transferencia de conocimiento europeas.
“La transferencia de tecnología es una cuestión de competitividad. Las universidades y los organismos públicos de investigación europeos están a la vanguardia de los descubrimientos científicos, pero estos avances deben llegar del laboratorio al mercado para generar empleo, crecimiento y autonomía estratégica”, explica António Campinos, presidente de la OEP. “Esto exige reforzar la transferencia de tecnología, mejorar el acceso a la financiación y construir un mercado único de la innovación más integrado. El estudio que presentamos hoy identifica seis prioridades para ayudar a Europa a transformar su excelencia investigadora en éxito comercial”.
Las OTRIs europeas presentan grandes diferencias de tamaño, madurez y actividad
De las 809 oficinas de transferencia de conocimiento analizadas, el 90,5% son pequeñas o medianas, mientras que solo el 9,5% son de mayor envergadura. Estas últimas cuentan con plantillas seis veces mayores, prestan servicio a instituciones cuyo gasto en investigación es 23 veces superior y cuya plantilla investigadora es casi siete veces mayor, por lo que reciben 16 veces más comunicaciones de invenciones que las oficinas pequeñas y medianas.
Una vez que una invención entra en el proceso de transferencia, las oficinas pequeñas y medianas pueden contribuir a su avance hacia una patente, una licencia o la creación de una empresa con tasas comparables a las de las oficinas de mayor tamaño. La principal diferencia radica en su capacidad operativa: las grandes oficinas pueden gestionar un volumen considerablemente mayor de actividad por empleado gracias a su especialización, sus procesos consolidados y sus redes comerciales más desarrolladas.
Conectando la investigación, los conocimientos especializados y los inversores de toda Europa
El estudio sugiere que las oficinas de transferencia de conocimiento pueden reforzar su capacidad accediendo a conocimientos especializados, financiación y redes de mercado más amplias. La mayoría de las oficinas son demasiado pequeñas para mantener todas las capacidades a nivel interno. Los datos respaldan un modelo en el que el contacto cercano con los investigadores se mantiene a nivel local, mientras que los conocimientos especializados del mercado, la inteligencia tecnológica, la formación y el acceso a los inversores se comparten a través de estructuras de apoyo regionales y europeas.
Los datos también ponen de manifiesto la creciente dimensión paneuropea de la transferencia tecnológica. Los avances científicos surgen cada vez en más países, mientras que las empresas, los inversores y los emprendedores mejor posicionados para desarrollarlos pueden encontrarse en otros mercados europeos. Mejorar la visibilidad de las tecnologías, la intermediación y las conexiones transfronterizas resulta esencial para que las invenciones prometedoras encuentren los socios adecuados.
Europa ha avanzado en la titularidad universitaria de las patentes, pero persisten importantes desafíos
Las patentes con participación universitaria representan ya alrededor del 9% de las patentes europeas, una proporción cercana a la de Estados Unidos. Además, las universidades europeas poseen actualmente una proporción mucho mayor de sus invenciones que hace veinte años. Sin embargo, el 40,7 % de las patentes europeas que son propiedad directa de universidades europeas pierde su vigencia en un plazo de diez años, frente al 26,3 % de las que son propiedad de universidades estadounidenses, lo que pone de manifiesto las dificultades para mantener y comercializar tecnologías prometedoras. En un contexto de creciente competencia internacional, especialmente ante el renovado impulso de China a la comercialización de tecnologías universitarias, Europa necesita reforzar sus mecanismos de transferencia de tecnología para facilitar que los avances científicos lleguen al mercado.
La investigación pública cobra cada vez más importancia en las tecnologías estratégicas, con un fuerte crecimiento en España
Las solicitudes de patente europea en las que participa una universidad, un centro público de investigación o un hospital de investigación se han más que duplicado en las últimas dos décadas, pasando de unas 3.200 en 2006 a casi 8.000 en 2025. Aunque Alemania, Francia y el Reino Unido continúan liderando esta actividad, su peso conjunto ha disminuido de cerca del 64% hasta aproximadamente el 55%, lo que refleja una mayor diversificación geográfica de la investigación europea, con un crecimiento especialmente destacado en Países Bajos y España.
En 2025, las instituciones de investigación fueron solicitantes en aproximadamente el 34% de las solicitudes de biotecnología de origen europeo, el 29% de tecnologías cuánticas y en el 26% del sector farmacéutico. Por lo tanto, su capacidad para llevar las invenciones al mercado adquiere una importancia estratégica. Las principales instituciones públicas de investigación europeas, por el número de solicitudes de patente europea, son el CNRS (Francia), la Fraunhofer-Gesellschaft (Alemania), el CEA (Francia), el Inserm (Francia) e imec (Bélgica).
Nuevos datos sobre el panorama de la investigación pública en España
Junto con el informe, la Oficina Europea de Patentes (OEP) presenta un nuevo panel interactivo de datos dedicado a la investigación pública europea, que permite explorar la actividad de patentes por país, institución y campo tecnológico. Según los datos de esta nueva herramienta, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es la institución pública española con mayor número de solicitudes de patente europea en 2025, con un total de 92, y ocupa el puesto 18 entre las instituciones europeas analizadas. Sus principales ámbitos tecnológicos son la biotecnología (14 solicitudes), las tecnologías de medición (13) y los productos farmacéuticos (12).
Le sigue la Fundació Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats (ICREA), con 51 solicitudes, cuya actividad se concentra principalmente en productos farmacéuticos (12), biotecnología (11) y tecnología médica (5).
Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) ocupa la tercera posición nacional, con 43 solicitudes, principalmente en los ámbitos de productos farmacéuticos (10), biotecnología (5) y química macromolecular (4). Por su parte, la Universitat de Barcelona registra 31 solicitudes, con una destacada presencia en productos farmacéuticos (10), biotecnología (8) y química orgánica fina (5).Completa las cinco primeras posiciones la Fundación Tecnalia Research & Innovation, con 27 solicitudes, centradas principalmente en tecnología informática (4), tecnologías de medición (4) y materiales y metalurgia (3).
España ocupa el octavo puesto europeo por número de spin-offs (empresas derivadas de la investigación) que solicitan patentes ante la OEP
La Oficina Europea de Patentes (OEP) también acaba de ampliar su herramienta Deep Tech Finder (DTF) con datos adicionales sobre los organismos públicos de investigación europeos, con el objetivo de facilitar las conexiones entre las instituciones de investigación, la industria y los inversores. Según el Deep Tech Finder, España ocupa el octavo puesto europeo por número de spin-offs que han presentado solicitudes de patente ante la OEP, con un total de 204 empresas españolas identificadas en la herramienta.
De ellas, 154 (75,5%) se encuentran en una fase inicial de crecimiento. Otras 31 empresas (15,2%) están en fase de expansión, seis (2,9%) han alcanzado una fase avanzada de crecimiento y 13 (6,4%) han sido adquiridas por otras compañías.