La Guardia Civil ha desmantelado un complejo clandestino dedicado al cultivo intensivo de marihuana, situado en una zona montañosa de muy difícil acceso del término municipal de Aznalcóllar (Sevilla).
La operación se ha saldado con cuatro detenidos como presuntos autores de un delito contra la salud pública y pertenencia a organización criminal. En total, los agentes han intervenido 2.500 plantas de marihuana en diferentes fases de crecimiento —algunas de más de dos metros de altura— y se han incautado de 50 kilogramos de cogollos secos listos para su distribución.




Una investigación compleja con apoyo aéreo y drones
Las pesquisas se iniciaron tras detectar, mediante labores de observación aérea, la existencia de diversas plantaciones ocultas en las laderas de un valle aislado, sin caminos practicables para vehículos y completamente carente de cobertura móvil.
Dada la abrupta orografía del terreno, la Guardia Civil estableció un dispositivo especial de intervención a pie, apoyado por drones que supervisaron desde el aire la operación y controlaron las rutas de escape. Al irrumpir en el enclave, los agentes detuvieron a los cuatro sospechosos cuando intentaban huir aprovechando los desniveles del terreno.
Así era el complejo clandestino: infraestructura de gran envergadura
Durante la inspección ocular, se constató que no se trataba de una única plantación, sino de varias áreas de cultivo comunicadas por una extensa red de caminos abiertos por la propia organización. El complejo disponía de:
- Sistema de riego avanzado: Motores, conducciones y grandes depósitos de agua (incluidas piscinas artificiales) alimentados por la proximidad de un cauce fluvial.
- Suministro eléctrico autónomo: Generadores para mantener los equipos de cultivo y herramientas profesionales.
- Zona de habitabilidad: Instalaciones acondicionadas con cocina y áreas de descanso para que los cuidadores pudieran permanecer confinados durante largas temporadas sin bajar a núcleos urbanos.
Extracción con helicóptero y prisión sin fianza
Debido a la imposibilidad de acceder con vehículos, el Servicio Aéreo de la Guardia Civil de Granada tuvo que intervenir con un helicóptero para trasladar y retirar las 2.500 plantas tras su corte manual, facilitando así su posterior destrucción.
Los cuatro arrestados han sido puestos a disposición de los Juzgados de Sanlúcar la Mayor (Sevilla), cuyo titular ha decretado su ingreso en prisión provisional y sin fianza. La investigación continúa abierta para esclarecer si existen más implicados o plantaciones asociadas en la zona.