Ayuso e Iglesias, ¿se avecina la hora de los cañeros? Por Germán Gorraiz

Analista

Ayuso e Iglesias, a pesar de vivir en las antípodas políticas, estarían unidos por el destino. Así, ambos nacieron el 17 de octubre de 1978, fueron juntos a la Complutense, entraron en política y en su etapa de universitarios coincidieron en el programa ‘La Tuerka’  dirigido por Pablo Iglesias, tras lo cual se fueron de cañas. 

Inicios en la política 

Ayuso ingresó en el PP y trabajó para Esperanza Aguirre y su perrito Pecas, del que fue community manager. Luego, el ingenuo Pablo Casado hizo posible que una joven mantis religiosa irrumpiera en la escena madrileña, ignorando que tras el apareamiento político terminaría siendo engullido por ella.

Podemos y el asalto a los cielos

Iglesias junto a Monedero y Errejón eran las cabezas visible de la nueva formación morada, Podemos, surgida de los rescoldos del Movimiento 15M con el objetivo confeso de «tomar el cielo por asalto». Tras la salida de Errejón y otros fundadores del partido, Iglesias consiguió el hito de entrar en el Gobierno y ser vicepresidente segundo. 

Vida privada

Cansada de vivir en pisos ajenos, Ayuso se mudó a un piso modesto pisito de 180 metros cuadrados en el barrio de Chamberí. El pisito fue adquirido por su actual novio, el defraudador confeso Amador, pagando 1 millón € al contado, fruto de las comisiones recibidas del Grupo Quirón y del dinero presuntamente defraudado a Hacienda.

Por su parte, Iglesias se trasladó al chalet de Galapagar donde ha formado una familia con Irene Montero y sus tres hijos. Dicho chalet estimado en 600.000 euros fue pagado por la pareja con préstamos bancarios pero la mudanza conllevó sufrir acoso mediático y un agobiante escrache en su vivienda por parte de elementos ultraderechistas.

Relación con la Justicia 

La cúpula judicial estaría fagocitada por el PP con lo que Ayuso y su familia han salido incólumes de todos las 17 denuncias  penales en los que han estado involucrados. El último de ellos sería el archivo por el TS de la denuncia penal contra Ayuso por las 7291 muertes en las Residencias madrileñas durante la pandemia de COVID.

Por su parte, Iglesias sufrió el lawfare judicial en el llamado «Caso Dina», dirigido por el  juez García Castellón para tras declararle como imputado, forzar su dimisión como Vicepresidente del Gobierno, quedando luego el caso archivado.

Inda y Ferreras

OK Diario sería un medio dirigido por Inda y nacido con el objetivo confeso de impedir la llegada de Podemos al Poder, tarea que contó con la colaboración necesaria de Ferreras y las subvenciones de Ayuso estimadas en cerca de 2 millones de euros pues el panfleto de Inda sería deficitario.

7291 muertos en las Residencias

Tras achacar a Iglesias la responsabilidad en la gestión de las residencias, Ayuso finalmente tuvo que reconocer que ella tuvo el  «mando único en la gestión de la pandemia».

Como excusa, añadió que los ancianos «no se salvaban en ningún sitio» y como era previsible, la posterior denuncia penal contra ella fue archivada por un Tribunal Supremo fagocitado por el PP.

Futuro político 

Bajo la tutela de MAR, Ayuso se habría aficionado a la caza mayor y espera la próxima cacería para cobrarse la pieza de un Feijoó recauchutado para posteriormente, derrotar a su némesis, Perro Santxe y así llegar a la Moncloa, objetivo final de su periplo político.

Por su parte, Iglesias se retiró de la política activa en el 2021 pero dada la orfandad política de la izquierda, miembros de su partido estarían ya presionando a Iglesias para lograr su retorno a la política y conseguir el renacer de Podemos cual ave fénix.

¿Es la hora de los cañeros?

El caprichoso destino podría hacer que Ayuso e Iglesias celebren su 50 cumpleaños con una bronca política en las tribunas del Congreso siendo Ayuso la lideresa de una derecha e Iglesias el líder de la bancada de izquierdas.

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