Vivimos en la sociedad más avanzada de la historia, al menos desde el punto de vista médico. Se trata un mundo en el que somos capaces de anticipar problemas, enfrentarnos a retos que hace poco parecían insalvables y también mejorar la calidad de vida de todos y cada uno de nosotros.
No solamente existe una tecnología que aplicamos a nuestro bienestar de manera cada vez más efectiva, sino que también hemos llevado a nuestra rutina del día a día la preocupación por cuál es la mejor manera de aplicar esos avances a la calidad de vida. Nos hemos familiarizado en conceptos como el uso de la Inteligencia Artificial, hasta el punto que nos lleva a confundir, según qué campos, realidad y alternativa, pero también la telemedicina y la globalización en la realización de ensayos clínicos minimizan el papel de las fronteras y nos permiten hablar de una medicina única, global y que tiene al ser humano y no un sistema sanitario determinado en el foco y el objetivo.
Es por ello que, cuantas más barreras físicas derribamos, más determinante y clave se hace eliminar las barreras idiomáticas. En ese sentido, la traducción de medicamentos pone en el foco la necesidad de hacer más accesible, entendible y sin dar lugar a ningún tipo de error información determinante para todos. Sería un grave error, al igual que sucede en muchos ámbitos de la actividad empresarial, sobrevalorar nuestras capacidades, llevar a cabo la tarea prescindiendo de un traductor médico certificado, y no delegar en profesionales cuya formación es específica para un campo determinado en un momento concreto.
Lo mismo sucede con la traducción veterinaria. Se trata de dejar cero lugar a equívocos y dejar de manera clara y directa el mensaje para el interlocutor. La atención al paciente debe ponerse en el centro de todas las prioridades en cualquier proceso médico.
Los diferentes idiomas siguen siendo la forma de conectar mundos diferentes, y del papel del traductor depende de que ese proceso se realice de la manera óptima. El auge de la medicina personalizada, la colaboración internacional en investigaciones y la importancia de una comunicación médica clara y fiable están detrás de ese trabajo de los traductores profesionales.
Por otra parte, el papel crucial de los traductores médicos contribuye a salvar vidas, al garantizar que la información sea comprensible y accesible en cualquier idioma. Y es que, por muchos que hagamos castillos en el aire teorizando, al final la medicina se trata de eso: de salvar vidas.