En enero de este año, la Unión Europea (UE) experimentó un notable incremento en sus importaciones de gas procedente de Rusia, alcanzando el nivel más alto en los últimos dos años. Según datos de Eurostat y análisis de TASS, las compras totales ascendieron a 1.900 millones de euros (aproximadamente 2.080 millones de dólares), combinando gas por gasoducto y gas natural licuado (GNL).
El GNL representó una parte importante de este aumento, con importaciones valoradas en 1.070 millones de euros (1.170 millones de dólares). Esto supone un incremento del 17% respecto a diciembre de 2024 y un significativo 57% en comparación con enero del mismo año. De hecho, esta cifra representa el mayor gasto en GNL ruso desde enero de 2023.
Países como Francia, España y Bélgica destacaron como los principales importadores de GNL ruso, con compras de 455 millones, 261,5 millones y 256,7 millones de euros, respectivamente. Los Países Bajos también registraron un aumento en sus importaciones.
A pesar de la interrupción del tránsito de gas a través de Ucrania, las importaciones de gas ruso por gasoducto se mantuvieron relativamente estables, alcanzando los 833 millones de euros (911 millones de dólares), solo un 10% menos que en diciembre de 2024.