En la sala de exposiciones “Ángel Botello” de la Casa da Cultura de Cangas se expondrán durante los días 11 de junio a 11 de julio alrededor de 25 obras de la pintora marinense Patricia Otero. Bajo el título “El arte de la emoción” se presenta un elenco de trabajos realizados al óleo, de temática costumbrista. Algunas obras presentan la originalidad de tener como soporte espejos y otras son realizadas utilizando la técnica pictórica del pirograbado. En su mayor parte, son de unas dimensiones intermedias (40×60 cm) aunque también encontramos algunas realizadas sobre soportes mayores hasta alcanzar los 70×100 cm.
A media tarde del día de ayer, un gran número de personas estuvieron presentes en la inauguración de la exposición. Artistas del Morrazo y miembros de la Cofradía de la Misericordia-Gremio de Mareantes de Cangas no se perdieron la ocasión para admirar las sutiles pinceladas de la autora. En el otoño del año pasado fue una de las ganadoras del concurso convocado por la Cofradía de la Misericordia para diseñar un nuevo paño de la Verónica para la procesión del Santo Encuentro de la Semana Santa. Concretamente, se adjudicó el premio de la categoría I, que consistía en un paño con las tres imágenes del rostro de Cristo. “Es un orgullo para todos nosotros dar a conocer la obra de Patricia Otero. Desde la Misericordia hemos puesto todo nuestro empeño en realizar esta exposición u estamos muy contento con su resultado” comenta el presidente de la cofradía. Respecto del lienzo realizado para la Semana Santa de Cangas, la artista indica que decidió participar porque era una oportunidad para visibilizar su obra, que “queda en buenas manos para ser admirada por todo el pueblo de Cangas. Era una temática me había llamado siempre la atención y con la obra presentada quise reflejar el padecimiento de Cristo junto con su emoción del momento tan extremo”. Como nota anecdótica refiere que la obra “fue realizado sobre una tela original que perteneció a mis antepasados, lo que tuvo para mí un valor especial. Para ejecutarla utilicé la técnica tradicional de imprimación cola de conejo, óleo a la trementina y pan de oro”.
No pude negarme a la invitación realizada desde la Cofradía de la Misericordia de Cangas, comenta la pintora. “La cercanía geográfica y la consideración que tengo a las tradiciones, idiosincrasia y cultura morracense fueron las excusa para estar hoy aquí. Tengo claro que soy hija de esta tierra y con ella me identifico”. Está muy agradecida por el “trato y consideración de la Cofradía de la Misericordia que, además de su impulso, se puso a mi disposición para colaborar en todo lo que necesitase. Siento la cercanía de todos ellos”. Con esta muestra espera captar la “atención y despertar los sentimientos y emociones de todos los que la visiten y que ésta sea la primera de muchas que realice en el Morrazo”. Su inspiración surge de “los sentimientos y emociones profundas de las personas” que la autora trata de “expresarlos en toda su dimensión dentro de una temática con un gran impacto emocional. Trato de reflexionar sobre la inexorabilidad del tiempo y sobre la profundidad del ser humano. No me inspiro tanto en otros pintores o pintoras como en los textos filosóficos, los planteamientos vitales, la dimensión de lo emocional, la espiritualidad y el transcurrir del tiempo”. A sabiendas de que se olvida a otros muchos, indica que “de mi comarca me inspira Villafínez por su misticismo y sordidez”.
Actualmente, en su búsqueda de nuevos proyectos, a la artista le motivan “todas aquellas temáticas que se entroncan con la espiritualidad humana”. Como proyectos de futuro “espero aportar trabajos desde la experiencia arteterapéutica. Creo que pueden resultar interesantes por su valor de transmisión de la emoción en toda su dimensión. también me motivan temáticas relacionadas con la espiritualidad directamente”.
Patricia Otero (Marín, 1980) es profesora de Pintura, Arteterapeuta. Especialista en Terapía Gestalt y Psicoanalítica. Desde muy niña muestra unas aptitudes innatas para la expresión gráfica y la pintura. En su adolescencia se forma en el Centro de Arte Mate de Pontevedra, donde la calidad de sus trabajos deja patentes sus extraordinarias cualidades perceptivas y creativas. Posteriormente se vuelva en la nueva disciplina de la ArteTerapia, que vincula Psicoanálisis con la expresión artística y la exploración de las cualidades personales para la resolución de conflictos, autoconocimiento y potenciación de las cualidades expresivas de cada individuo. Se especializa luego el Terapia Gestalt.
Comienza su andadura profesional como profesora de pintura en los talleres de la Asociación Érguete a principios de 2004, cuando contaba sólo 23 años. Pronto simultanea esta actividad con las extraescolares en diversos centros educativos como el CEIP Seixo, el CEIP Sequelo, de Marín y CEIP A Carballeira (Pontevedra). Con su Aula de pintura Claroscuro trabaja además con personas de toda edad en dependencias municipales, Casas da Cultura de Seixo y Estribela (Pontevedra).
En 2012 se crea la Asociación Céltica ArteCultura, antes Século XII, y desde entonces es profesora de dibujo, pintura y arteterapia en dicha entidad, llevando a cabo desde ese año exposiciones anuales de sus alumnos y alumnas, como Inés Pampin, en el Museo Municipal Manuel Torres, de Marín. Ha sido además responsable de la organización de eventos como PintaMarín y Homenaje a Manuel Torres. Ha participado en innumerables muestras y exposiciones (Palacio de Mendoza, Casino Mercantil, Café Moderno…).
Céltica ArteCultura es mucho más que una simple academia de pintura. Puede ser considerada un oasis creativo en Marín, un espacio donde el arte, la música, la escritura y la gestión emocional se entrelazan para crear una experiencia única y enriquecedora. Fundada por Richard Pazos y Patricia Piñeiro, esta iniciativa cultural ha logrado consolidarse en Marín, llegando a convertirse en uno de los referentes artísticos de la zona. Ofrece clases de pintura con grupos reducidos y cursos de escritura creativa en la que se desarrolla las capacidades de expresión e imaginación de los participantes. Todo esto se complementa con talleres de música y actividades de gestión emocional con el objetivo de buscar el bienestar personal a través del encuentro con múltiples disciplinas artísticas. Sin lugar a dudas, es un proyecto que va más allá de la enseñanza del arte porque logra convertirse en un lugar para el crecimiento personal, en el que la creatividad y la emoción se unen para crear un mundo mejor.
Durante más de una década de pasión por el arte, Céltica ArteCultura se ha convertido un punto de encuentro, fomento de la inclusión y la solidaridad para muchos artistas y personas amantes del arte. Muestra de todo ello son las numerosas exposiciones, conciertos, eventos culturales y actividades con fines sociales realizados durante más de una década.