El siempre controvertido Premio Nobel portugués José Saramago, en un artículo titulado «Siendo portugués, soy casi gallego», sentenció sobre la catástrofe del Prestige: La tragedia estuvo rodeada por el encubrimiento, la distorsión de los hechos y la mentira sin disfraz.»
Saramago acusó a los poderes públicos españoles de «tratar de callar las voces populares que se niegan a servir sus intereses».
La veracidad de la advertencia de Saramago se hizo patente en las primeras emisiones de la televisión pública. El 24 de noviembre de 2002, cinco días después del hundimiento, el conductor de un programa de TVE-1 Alfredo Urdaci, anunció: «Cuando se produjo una grieta en el Prestige, el Capitán paró las máquinas y el barco a la deriva comenzó a acercarse a las costas. Con esa maniobra… buscaba probablemente reducir el coste del rescate que el Armador tendría que pagar. Un funcionario de la Capitanía Marítima de La Coruña tuvo que descender hasta el barco y conseguir que pusiera rumbo mar adentro».»Televisión española ha conseguido que nos cuente lo ocurrido en esas horas «Este es el hombre (Díaz Regueiro) que consiguió evitarlo. Fue descolgado por un helicóptero hasta la cubierta del Prestige y allí, pese a la oposición del capitán, logró que los motores fuesen encendidos y el barco lentamente se adentrara en el mar. Este otro hombre, el capitán, ahora está en prisión» ¿No sé por qué no quiso encender las máquinas? ¿Por qué no quiso colaborar con las autoridades españolas, bajo cuya jurisdicción se encontraba?
A continuación, el subinspector Díaz Regueiro confirmó la narrativa, mostrando satisfacción por su acción, asumiendo que «la catástrofe sería tremendamente grande, grandiosa» de no haber intervenido.
Esta narrativa oficial estaba plagada de falsedades, demostrables mediante datos técnicos del buque:
- Parada de Máquinas: Las máquinas del buque pararon por sí solas debido a la escora excesiva y permanente del Prestige, sin intervención intencionada del Capitán Mangouras.
- Capitán Indefenso: Mangouras se limitó a adrizar el buque abriendo las válvulas de tanques simétricos al dañado. Quedó a bordo para asistir a los inspectores, pero sin posibilidad de actuar por su cuenta al haber desembarcado al resto de la tripulación.
- Condena por Desconocimiento: La orden de iniciar el alejamiento del subinspector Díaz Regueiro, sin consultar la Sala de Control de Carga ni verificar los datos del ordenador de a bordo, ignoró que los momentos flectores del acero del casco ya estaban brutalmente sobrepasados (superando el 154% de los máximos admisibles). Esta decisión de alejamiento, sin antes acondicionar el buque, sentenció al Prestige al hundimiento.
- Falso Intento de Embarrancamiento: Afirmar que el Capitán trataba de embarrancar el buque para convertir el desastre en «Avería Gruesa» (repartir gastos) carece de todo fundamento. La Avería Gruesa requiere intencionalidad de sacrificio para la seguridad común, y no existió intención de arrojar fuel ni embarrancar.Las Reglas de York y Amberes,1950 aprobadas por la Conferencia celebrada por la Law Association en Copenhague el año siguiente (7 generales alfabéticas de la A a la G y y 22 numeradas prácticas) son claras al respecto y la primera de las reglas alfabéticas Regla A dice»Existe acto de avería gruesa cuando y solo cuando intencionada y razonablemente se realiza un sacrificio o un gasto extraordinario para la seguridad común con el fin de preservar de un peligro los bienes comprometidos en una aventura marítima común».
El conductor de TVE-1, Alfredo Urdaci nunca rectificó sus afirmaciones, creando un relato desafortunado que le valió ser increpado por manifestantes en Muxía. Hubo una responsabilidad añadida de los medios, que distorsionaron la realidad con falsedades que con los años permanecen como ciertas.
- Error Político: En sede parlamentaria, los diputados de la oposición tampoco supieron identificar las razones correctas para culpar al gobierno. Se enfocaron en el rumbo , cuando el error fundamental residía en la falta de reacondicionamiento del buque antes de iniciar cualquier maniobra.
- La Justicia de la Copia Homologada: El ordenador de a bordo es claro: el buque fue roto progresivamente y hundido por los gestores españoles al no contemplar los momentos flectores que su ordenador indicaba. El alejamiento, sin antes eliminar los esfuerzos estructurales, provocó la rotura.
La realidad es que, si el buque hubiese sido reacondicionado (arrancando motores para activar bombas y eliminar los esfuerzos del acero), habría recuperado sus condiciones de navegabilidad previas, pudiendo proseguir viaje a Gibraltar sin romperse, incluso con el daño en el costado de estribor.
Los políticos gobernantes lograron rentabilizar el desastre en su favor, pero las consecuencias las pagaron los pescadores, las costas y el medio ambiente, y las seguiremos pagando vía impuestos al perder todas las demandas interpuestas internacionalmente por el Reino de España.
No debe sorprendernos que las cantidades millonarias reclamadas por el London P&I Club en Londres ,solicitud aprobada por el tribunal Supremo inglés que se resolverá judicialmente en marzo de 2026 será favoble al Asegurador y los gastos los soportará el erario público español. Tampoco resultará sorpresivo que, con la oxidación del casco se pierda la estanqueidad de los tanques sellados , el chapapote nos visite de nuevo, especialmente en la zona de Vigo, lo que, de coincidir con la Navidad, dejará eclipsadas las luces del alcalde Abel Caballero, generando otro acontecimiento mundial.