La electricidad en el mercado mayorista cae hasta los 5,15 €/MWh, un 91% menos que hace un año, impulsada por la alta generación renovable.
El precio medio de la electricidad en el mercado mayorista (pool) registra este miércoles un notable descenso del 31,8%, situándose en los 5,15 euros por megavatio hora (MWh), frente a los 7,56 euros de la jornada anterior. Este desplome consolida una tendencia de precios excepcionalmente bajos para el inicio del trimestre, marcando una diferencia abismal respecto a los 58,60 €/MWh registrados en la misma fecha del año pasado.
Precios negativos durante la franja solar
El aspecto más destacado de la jornada es la aparición de precios negativos en las horas centrales del día, un fenómeno provocado por el exceso de generación de energías renovables (principalmente fotovoltaica) frente a la demanda:
- Mínimo histórico del día: El precio caerá hasta los -4,00 €/MWh entre las 15:00 y las 17:00 horas.
- Ventana de ahorro: Se registrarán valores por debajo de cero o cercanos a cero de forma ininterrumpida entre las 10:00 y las 19:00 horas.
- Pico máximo: La hora más cara se producirá por la noche, entre las 21:00 y las 22:00 horas, alcanzando los 35,02 €/MWh, una cifra que, pese a ser el máximo diario, se mantiene muy por debajo de las medias históricas.
Impacto en el consumidor
Para los usuarios acogidos a la tarifa regulada (PVPC) o con contratos indexados al mercado mayorista, el precio medio del kilovatio hora se situará hoy en torno a los 0,1246 €/kWh.
Expertos del sector señalan que, aunque el precio del mercado mayorista sea negativo en ciertos tramos, el consumidor final seguirá abonando los cargos fijos correspondientes a peajes, impuestos y costes del sistema, aunque el componente de la energía sea prácticamente nulo durante las horas de máxima insolación.
Comparativa interanual
El mercado eléctrico arranca abril con una caída del 91,21% en comparación con el 1 de abril de 2025. Esta situación refleja la progresiva descarbonización del mix energético español y la creciente dependencia de fuentes naturales, que están logrando desplazar a las tecnologías más caras, como los ciclos combinados de gas.