Las trabajadoras de la empresa de telemarketing Abai Teleservicios, conocida hasta hace unos meses como Atento antes de su adquisición, han secundado un paro de 24 horas, acompañado de una concentración ante las oficinas que ABAI tiene en el barrio coruñés de Matogrande.
La huelga y la concentración han sido convocadas exclusivamente por la CGT, sindicato que ha rechazado desde el primer momento la medida al considerar que las causas alegadas por la empresa son falsas y que esta maniobra ya estaba planificada incluso antes de la compra de Atento.
Desde la CGT denuncian que este ERE forma parte de una estrategia de la dirección de la compañía orientada a reducir al mínimo las plantillas en España para, posteriormente, deslocalizar los servicios de atención al cliente hacia las plataformas que la empresa posee en Latinoamérica donde las condiciones laborales todavía son peores.
Asimismo, la CGT critica que la legislación laboral favorece a las empresas y considera inadmisible que una multinacional con beneficios, que además acaba de adquirir otra compañía, pueda presentar un ERE.
En esta línea, también señala la responsabilidad del resto de sindicatos presentes en la mesa de negociación y advierte de que, si finalmente avalan el expediente con su firma, estarán allanando el camino para futuros despidos masivos.
El sindicato sostiene que, con los más de 150 despidos planteados, la empresa pretende sobreexplotar aún más a las trabajadoras que permanecen en los centros de trabajo y recurrir a empresas de trabajo temporal para cubrir vacantes de forma más barata y en condiciones laborales más precarias.
Fuentes presentes en la negociación aseguran que el sindicato no pondrá precio a los puestos de trabajo, a diferencia de otras organizaciones, y que su postura tiene en cuenta tanto a las trabajadoras afectadas por el ERE como al conjunto de la plantilla que desea conservar su empleo.
En este sentido, advierten de que la aprobación de este expediente no solo implica la destrucción de centenares puestos de trabajo, sino que también compromete el futuro de los centros de trabajo en todo el Estado español.
Por último, la CGT insiste en la retirada del expediente y en la defensa del mantenimiento del empleo en condiciones dignas.