El Cortizo apuesta por los escaladores para la Vuelta a Navarra

El Padronés afronta desde este jueves cinco días de competición en la Comunidad Foral con protagonismo para la montaña. Será una prueba especial para Aimar Tadeo, que corre en casa.

El Equipo Cortizo despedirá el mes de mayo con la Vuelta a Navarra, una prueba de 565 km repartidos en cinco etapas en los que la montaña será la protagonista. Por esa razón, el Padronés alineará un siete con importante peso para los escaladores. Así, Marcos Serrano apostará por Martin Solhaug, Berni Cambareri, Samu Fajardo y Aimar Tadeo; junto a Presley Evans, Héctor Fernández y José María Pina.

Será una prueba especial para Aimar Tadeo, natural de Lakuntza, quien correrá en casa. “Me gustaría hacer un buen papel, ya sea a nivel individual o ayudando al equipo a lograr alguna victoria. Conozco bien el recorrido, ya que entreno habitualmente por estas carreteras, y tengo la motivación extra de contar con el apoyo de mi gente”, explica Tadeo, quien reconoce llegar “en buen momento de forma” a pesar del desgaste realizado en la Ronde de l’Isard.

Cinco etapas, 565 km y mucha montaña

La competición arranca este jueves con una tirada de media montaña y 143 km que partirá de Villanueva de Arakil y finalizará con la subida a Oderitz (3ª categoría). En medio, el pelotón se encontrará con los ascensos a Beruete y Orokieta, también de tercera, y Basakabi y Hutizi, de segunda. La jornada siguiente presentará un recorrido bastante llano de 141 km entre Marcilla y Ribaforda. Será un día de transición hacia la etapa reina del sábado que partirá de Erratzu y finalizará en Urdazubi, con 148 km y cinco cotas puntuables: Alto de Saldias (2ª), Alto de Otsondo (3ª), Eskirasoi (2ª), Bagordi (116) y Orabidea (2ª), esta última a 15 km de meta. La prueba vivirá su desenlace el domingo con otra jornada rompepiernas con salida en Pamplona y final en Allo, en la que los corredores deberán completar 133 km y seis ascensos: Goñi (2ª), Guirguilano (3ª), Lezaun (2ª), Eraul (3ª) y Olejua (3ª).

Paso al frente de los jóvenes en la Ronde de l’Isard y convocatoria de Óscar Fuentes con la selección española sub-23

El Padronés hace balance de la Ronde de l’Isard, prueba sub-23 del calendario UCI disputada la pasada semana en los Pirineos franceses y en la que sus corredores más jóvenes pudieron seguir creciendo deportivamente ante equipos de categoría profesional. Con esa premisa, cabe destacar el papel de ciclistas como Aimar Tadeo, quien se colocó entre los 25 mejores de la general. Meritorioa, también, el puesto 18 de Pablo Ortega en la durísima etapa reina, con final a 2000 m de altura en el Col de Pailhères, un puerto de categoría especial escenario emblemático de varias ediciones del Tour de Francia.

Por otro lado, las actuaciones destacadas de los corredores del Cortizo siguen llamando la atención del seleccionador español, Pascual Orengo, quien acaba de convocar a Óscar Fuentes para la Carrera de la Paz; una de las vueltas por etapas de mayor prestigio internacional dentro de la categoría sub-23 y que históricamente ha ejercido como gran escaparate para algunos de los mejores talentos del ciclismo mundial. La cita, desde mañana hasta el domingo en la República Checa.

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