Vecinos de una aldea de Xinzo denuncian la “invasión” ilegal de su monte comunal para el plan de regadío de A Limia

Una treintena de vecinos de la aldea de Moreiras, en Xinzo, prepara una denuncia judicial inminente ante lo que consideran la ocupación ilegal de la totalidad de su terreno comunal por parte de los responsables de las obras del plan de regadío de A Limia, un proyecto valorado en casi 36 millones de euros.

Pozo de captación de riego

Hace más de dos meses, los afectados presentaron un escrito avalado por sus firmas ante el Concello y los grupos políticos de la corporación local. En el documento pedían aclaraciones al alcalde sobre la licencia municipal de obras para los trabajos que se ejecutan en sus parcelas, ocupadas, según denuncian, sin autorización verbal ni escrita, los cuales incluyen pozos de captación de riego, varias plantas fotovoltaicas y una caseta eléctrica. A día de hoy, no han recibido respuesta alguna por parte del regidor.

Planta de placas fotovoltaicas

Los perjudicados sostienen que los más de 7500 metros cuadrados afectados son de su propiedad y aportan un documento oficial de 1982 que así lo acredita. Aseguran desconocer si los terrenos han sido expropiados de forma temporal o definitiva, ya que nadie les ha notificado formalmente nada en relación con las actuaciones.

Por el momento, aseveran no haber recibido compensación económica alguna por estos trabajos supuestamente irregulares ni por la ocupación del suelo. Reconocen, no obstante, que aún no han presentado una reclamación formal por escrito ante Tragsa, empresa ejecutora de las obras, ni ante la comunidad de regantes Nova Limia; de ahí que hayan decidido emprender acciones legales inmediatas.

Paralelamente, los vecinos lamentan la construcción no pactada de un parque infantil con desniveles ubicado junto a la iglesia del pueblo, un bien inventariado por Patrimonio. A su juicio, dicha proximidad podría incurrir en una ilegalidad. Se da la circunstancia de que Moreiras fue un municipio independiente con una dilatada historia propia hasta su incorporación a Xinzo de Limia en 1919. Los reclamantes, muchos de ellos personas de avanzada edad, lamentan que los esfuerzos por revitalizar una localidad en declive se vean entorpecidos por actuaciones que juzgan inadmisibles.

El conflicto del regadío

Esta nueva polémica en torno al regadío surge poco antes de que la comunidad de regantes Nova Limia deba justificar la finalización y recepción de las obras ante el Ministerio de Agricultura y ante Bruselas, instituciones que aportan buena parte de la financiación junto con la Diputación y la Xunta de Galicia, en un proyecto muy avanzado que todavía no ha sido culminado.

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