El presupuesto familiar en España cerró el ejercicio 2025 con un incremento generalizado en el gasto medio por hogar, que subió un 3,1% respecto al año anterior, lo que equivale a un desembolso adicional de 1.057 euros por familia. Paralelamente, el gasto medio por persona se situó en los 14.066 euros, experimentando una subida del 3,2%.
La vivienda y la alimentación lideran el incremento El análisis del gasto por sectores revela que la inflación en los suministros básicos ha sido el principal motor del aumento. El grupo de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registró la subida más acusada, con un incremento del 5,8%, lo que supuso una carga adicional de 636 euros anuales para el hogar medio.
En este mismo sentido, los alimentos y bebidas no alcohólicas —una partida básica e ineludible— experimentaron un crecimiento del 4,4%, situando el gasto medio en 5.626 euros por hogar, 236 euros más que en el ejercicio previo.
Otros sectores que reflejaron una mayor inversión por parte de las familias fueron:
- Cuidado personal, protección social y bienes diversos: +5,2%.
- Actividades recreativas, deporte y cultura: +4,7%, alcanzando un gasto medio de 1.772 euros.
Cambios en los patrones de consumo: desciende el gasto en ocio y hogar Por el contrario, las familias españolas redujeron su desembolso en ciertas partidas discrecionales o de equipamiento durante 2025. Los grupos con mayor descenso en el gasto fueron:
- Bebidas alcohólicas y tabaco: -3,4% (siendo el alcohol la partida con la caída más pronunciada).
- Restaurantes y servicios de alojamiento: -2,7%, reflejando una moderación en el gasto relacionado con la hostelería.
- Muebles y artículos del hogar: -2,1%.
- Información y comunicaciones: -2,0%.
El gasto medio por hogar en España se situó en 35.101 euros durante 2025, un incremento del 3,1% respecto al año anterior (1.057 euros adicionales). El análisis refleja cómo la inflación en bienes esenciales condiciona la estructura presupuestaria de las familias españolas.
1. Desglose del gasto por grupos (2025)
La vivienda, energía y alimentación siguen siendo los pilares del presupuesto, representando más del 60% del gasto total de las familias.
| Grupo de gasto | Gasto medio (€) | Var. anual (%) | Dif. absoluta (€) |
| TOTAL | 35.101 | 3,1 | 1.057 |
| Vivienda, agua, electricidad, gas | 11.665 | 5,8 | 636 |
| Alimentos y bebidas no alc. | 5.626 | 4,4 | 236 |
| Transporte | 4.020 | 3,7 | 143 |
| Restaurantes y alojamiento | 3.282 | -2,7 | -92 |
| Actividades recreativas y cultura | 1.772 | 4,7 | 80 |
2. Gasto según tipología de hogar
Las familias con hijos asumen los costes más elevados, mientras que el dinamismo de gasto es notable en los hogares unipersonales jóvenes.
| Tipo de hogar | Gasto medio (€) | Var. anual (%) | Dif. absoluta (€) |
| Persona sola (< 65 años) | 23.784 | 7,0 | 1.558 |
| Persona sola (65+ años) | 23.024 | 4,3 | 942 |
| Pareja sin hijos | 36.334 | 3,6 | 1.276 |
| Pareja con hijos | 44.438 | 3,0 | 1.275 |
| Un adulto con hijos | 31.173 | 0,3 | 105 |
3. Distribución según nivel de gasto (Quintiles)
Existe una brecha notable en la capacidad de gasto: los hogares con menos recursos destinan casi el 62% a necesidades básicas, frente al 41% que dedican los hogares de mayor capacidad económica.
| Quintil de gasto | Gasto medio (€) | Var. anual (%) | Dif. absoluta (€) |
| Quintil 1 (Menor gasto) | 17.985 | 2,1 | 375 |
| Quintil 2 | 25.775 | 5,2 | 1.276 |
| Quintil 3 | 31.841 | 3,0 | 934 |
| Quintil 4 | 39.820 | 2,3 | 888 |
| Quintil 5 (Mayor gasto) | 60.083 | 3,1 | 1.811 |
Nota metodológica: El gasto medio se calcula considerando las unidades de consumo según la escala de equivalencia de la OCDE. Los datos subrayan una tendencia de contención en partidas discrecionales (ocio y equipamiento) frente al encarecimiento de los suministros básicos.
El informe refleja una clara priorización del gasto hacia necesidades básicas y servicios esenciales, mientras que las familias han optado por contener el presupuesto en partidas relacionadas con el equipamiento del hogar y el consumo de servicios de restauración, marcando una tendencia de mayor contención en el gasto no esencial frente al alza de los costes de vida estructurales.