La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha reaparecido públicamente en un acto no previsto en su agenda oficial durante una visita a las instalaciones de la bodega Las Moradas de San Martín. A preguntas de los medios de comunicación sobre la controversia originada por la adquisición y posterior puesta en venta del ático de lujo en Chamberí, la dirigente autonómica ha optado por eludir las explicaciones directas sobre dicha operación inmobiliaria y desviar la atención hacia el Gobierno central.
Silencio sobre el inmueble institucional
Frente a las peticiones de aclaración por la adquisición del inmueble de Chamberí por valor de 6,3 millones de euros y las informaciones sobre los inmuebles de su pareja, Alberto González Amador, Ayuso ha rehusado entrar en detalles argumentando que «no va a necesitar una residencia oficial a 10 meses de las elecciones»
Ante las preguntas sobre el uso y compra de estos inmuebles, la presidenta madrileña ha declinado hacer valoraciones profundas sobre la vertiente judicial o inmobiliaria de su entorno personal, priorizando en su discurso los ataques a Moncloa.
Ataques a Pedro Sánchez y denuncia sobre Ceuta
Díaz Ayuso ha censurado duramente que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, continúe «de vacaciones con sus chanclas en La Mareta» junto a allegados durante un mes entero utilizando instalaciones públicas.
La jefa del Ejecutivo madrileño ha calificado la coyuntura en Ceuta de «invasión tolerada», asegurando que la ciudad autónoma está «al borde del colapso» y alertando de graves problemas de seguridad y riesgos epidemiológicos denunciados por profesionales sanitarios.