El Gobierno de La Rioja ha reactivado el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Monumento de Ingeniería, el aprovechamiento hidroeléctrico del Salto de La Retorna y su entorno de protección, recuperando así el proceso iniciado en 2023.
La nueva resolución de la Dirección General de Cultura deja sin efecto el archivo acordado en 2024 y permite continuar con los trámites ya iniciados para estudiar la protección de este singular conjunto hidráulico del Alto Najerilla. La decisión supone, además, que el futuro patrimonial de La Retorna vuelva a decidirse en La Rioja.
Se trata de una noticia especialmente relevante para la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, que desde el inicio ha defendido la necesidad de preservar este extraordinario conjunto hidráulico, no solo por su funcionalidad, sino por su excepcional valor como obra de ingeniería y por representar una de las cumbres de la trayectoria del insigne ingeniero logroñés Carlos Fernández Casado.
“La reactivación del expediente es una excelente noticia para La Rioja y para el patrimonio de la ingeniería española. La Retorna forma parte del extraordinario legado de Carlos Fernández Casado y su protección supondría reconocer el valor histórico, técnico y cultural de una obra que merece ser preservada para las próximas generaciones”, señala José Trigueros, presidente de la Asociación.
Mucho más que una presa
La Retorna constituye un conjunto hidráulico concebido de forma integral por Carlos Fernández Casado, formado por diferentes infraestructuras que incluyen presas, azudes, canales de derivación, viaductos y la central hidroeléctrica. Su concepción unitaria y las soluciones técnicas empleadas hacen de ella un ejemplo singular de la ingeniería hidráulica española del siglo XX.
Precisamente por ello, la Asociación considera que no puede equipararse La Retorna con el tipo de pequeñas barreras fluviales obsoletas cuya eliminación forma parte de las políticas de restauración de ríos. La eliminación de obstáculos fluviales sin uso, sin concesión o que hayan perdido su función puede responder a criterios de seguridad, económicos o ambientales, pero esa realidad no debería convertirse en un argumento automático para justificar la desaparición de cualquier infraestructura hidráulica.
El problema, a juicio de la Asociación, aparece cuando este argumento se traslada de forma indiscriminada a infraestructuras que presentan características completamente diferentes. La Retorna no es una pequeña barrera fluvial abandonada ni un obstáculo aislado en el cauce: es un complejo hidráulico concebido como un sistema, con una extraordinaria relevancia desde el punto de vista de la ingeniería y con un valor patrimonial que ahora se encuentra precisamente en proceso de reconocimiento administrativo.
“Restaurar los ríos y proteger el patrimonio de la ingeniería no son objetivos incompatibles. Lo que no podemos aceptar es que la demolición se convierta en la primera opción antes de estudiar otras alternativas. En La Retorna hay que preguntarse qué podemos conservar, qué podemos recuperar y qué usos puede seguir teniendo la infraestructura, no únicamente cuánto cuesta demolerla”, afirma Trigueros.
El expediente para su declaración como BIC comenzó en 2023 y contó con el respaldo unánime del Consejo Superior del Patrimonio Cultural, Histórico y Artístico de La Rioja. Tras quedar paralizado por una cuestión de competencias entre administraciones, la nueva resolución permite ahora retomar el procedimiento conservando todos los trámites ya realizados.
La protección adquiere especial relevancia en un momento en el que el futuro de la infraestructura sigue abierto, después de que en 2022 se extinguiera su concesión hidroeléctrica y se iniciara un proceso en torno al futuro del aprovechamiento.
El caso de La Retorna puede servir, además, como referencia para abordar el futuro de otras grandes infraestructuras históricas de nuestro país, muchas de ellas concebidas en un contexto muy distinto al actual. Para la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, avanzar en fórmulas que permitan evaluar su valor técnico, cultural y territorial antes de decidir sobre su futuro es clave para evitar que obras singulares de la ingeniería española desaparezcan sin que se haya analizado previamente todo su potencial.
SOBRE LA ASOCIACIÓN DE INGENIEROS DE CAMINOS, CANALES Y PUERTOS Y DE LA INGENIERÍA CIVIL
Constituida en 1903, la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil es una institución decana del sector que reúne a profesionales de la ingeniería civil con el objetivo de defender sus intereses, fomentar su desarrollo profesional y promover el avance técnico de la disciplina. Independiente de cualquier administración pública, su compromiso se debe exclusivamente a sus asociados, lo que le permite mantener una voz libre, rigurosa y representativa del colectivo.
La Asociación cuenta con una fuerte proyección internacional, participando en redes de colaboración con entidades homólogas en otros países y promoviendo acuerdos bilaterales que refuercen la presencia global de la ingeniería civil española. Asimismo, es miembro activo de organizaciones supranacionales a través del Instituto de la Ingeniería de España (IIE).
Como miembro fundador del IIE, la Asociación comparte sinergias con otras ocho ramas de la ingeniería, lo que le otorga una visión transversal e integradora. Esta colaboración le permite liderar iniciativas conjuntas y abordar retos comunes desde una perspectiva multidisciplinar, siempre con el foco en los temas que afectan a la profesión de la ingeniería civil y su impacto en la sociedad.