Medios lusos confirmaron que el Ministerio Público de Portugal presentó duros cargos penales contra Orlando Alves, el expresidente y su vicepresidente de la Cámara municipal de Montalegre, en la frontera entre Portugal y A Limia, en un proceso que involucra un total de 60 imputados.
Al ex regidor se le imputan delitos como asociación para delinquir, corrupción activa y pasiva, malversación o lavado de dinero.
A falta de una petición formal de penas todo apunta a que los dos políticos raianos, muy conocidos en la comarca ourensana de A Limia, se enfrentarán a una petición de penas de prisión por varios lustros.
Orlando Alves y David Teixeira fueron detenidos en outubro de 2022, el primero está en arresto domiciliario. Aún no se ha dado a conocer la fecha del juicio.
En este proceso, la fiscalía lusa acusa a un total de 60 personas, imputándoles muchos crímenes de corrupción vinculados a adjudicaciones ilegales, tráfico de influencias y otros crímenes.
De acuerdo con la acusación formal, el valor de la obtención ilícita de toda esta actividad criminal rondaría los 10,5 millones de euros.
Alves, edil y luego alcalde de Montealegre durante décadas, pertenecía al Partido Socialista. Su detención el pasado año supuso un terremoto político en el norte luso. Todo apunta ahora a que su futuro estará marcado por muchos años entre rejas.
Esta noticia evidencia que en Portugal la Justicia funciona.A nada que se observen casos similares ocurridos en España,los responsables poco a poco desaparecen y cuando a alguno le toca ir a prisión enferman siempre y nadie los encierra ( casos hay muchísimos en España que todos conocemos y algunos incluso diagnosticados de cáncer ,no se mueren,ni cumplen entre rejas sus condenas).
En delitos de no tan alta relevancia como los descritos en éste artículo vemos en Orense que el Presidente de la Diputación Baltar (ahora Senador),no se ha presentado en el Tribunal Supremo como tocaba la semana pasada para ser juzgado por delitos cometidos en su día transitando a gran velocidad por la Autopista y curiosamente se repite la historia de otros y no se presentó por estar enfermo.
No haría falta su presencia en el Supremo porque la denuncia y multa del radar de la DGT son prueba suficiente para que le aplicasen la Ley sin error posible y sin dilación alguna que la cumpliese.
Es inaudito que su Partido conocedor de la sanción ,no tuviese en cuenta que el Juez en Puebla de Sanabria (de no
haberlo puesto de Senador),ya hubiese dictado Sentencia y este sujeto sería condenado a cárcel y/o trabajos sociales.
Los «trabajos sociales» a sujetos así les servirían como una «cura de humildad» (aunque fuese de barrendero) para que sepa ese sujeto, que a quien infringe la Ley ,se le castiga convenientemente.
Su Partido ya lo ha absuelto al ascenderlo de categoría evitándo ser juzgado en Puebla de Sanabria ,esperemos que el Tribunal Supremo sin dilación actúe en consecuencia y aplique la Ley cuando afecta a este tipo de sujetos ,de modo «ejemplarizante» para todos.