La leyenda del Vákner de Dumbría y otros monstruos costamorteños

por Óscar de Souto

Este monstruo llamado Vákner, era un ser que moraba en los montes que separan la Comarca del Xallas y la costa de Fisterra y Dumbría, en el Camino Jacobeo que, de Santiago de Compostela, se conecta con el fin del mundo, según los antiguos cuentos. Esa bestia tiene una presencia oral, aún hoy, pero también tenemos documentación escrita, y la única cita es del relato de un peregrino armenio en tiempos remotos, sobre el año 1480 al 1500.

Este peregrino, desde Armenia, situada en la península de Anatolia, la actual Turquía, emprendió su viaje desde el monasterio de San Ciriaco de Norkiegh, donde vivía, el 29 de octubre de 1489, prolongándolo hasta 1496 por Constantinopla, Italia, Suiza, Alemania, Francia, España, desde donde una vez ya en Santiago de Compostela quiso rematar su periplo en el cabo Fisterra. Regresó del mismo modo por el Camino del Norte, embarcándose en otro retorno increíble y largo.

El viaje figura en un manuscrito armenio de la Biblioteca Nacional de París (Bibliotêque du Roi, 65), que resulta ser una compilación de varios rezos, relatos piadosos y las crónicas de su aventura elaborada en Constantinopla en 1684.

La mención del texto nos llega a través de la traducción al francés realizada por Antoine Jean Saint-Martin, del Instituto de Francia. En la publicación, dotada de un extenso texto, figura también el cuento original en armenio.

Resumiendo todo ello lo que sucede, según relata, es que al cruzar desde Compostela a Fisterra, se salva del ataque del Vàkner, por casualidad o por designio divino, pues compañías enteras de docenas de hombres eran devorados por esta bestia que no se correspondía con la descripción de ningún animal hoy conocido. Actualmente, se representa como un «lobishome»  aunque su tamaño, peludo, alto, fiero, el ser bípedo y lo relatado también podría coincidir con el último neandertal europeo. Desde Dumbria, territorio Vàkner, además de su cascada do Ézaro y sus últimos lobos ibéricos, también llegan a mis oídos relatos de fantasmas, trasgos, hadas y algún orbs, ese último sí que lo pude ver en persona. Me gustaría que más relatos y cuentos de mis vecinos y conocidos lleguen a mis mensajes para seguir recopilando lo mejor de mi tierra, su belleza paisajística y estos seres fantásticos que aún pueblan los montes de la Costa da Morte.

«timendi causa est nescire»

Fotos de: Santiago Garrido ( Dumbria)

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