¿Quién no sufre en las Comunidades de Propietarios? Misión “cuasi imposible”, próxima Ley Propiedad Horizontal. Por Jesús Antonio Rodríguez Morilla

por Jesús Antonio Rodríguez Morilla

Jesús Antonio Rodríguez Morilla

  • Licenciado en Derecho.
  • Certificado-Diploma de Estudios Avanzados. (Fundamentos de Derecho de la U.E. y problemas actuales en el ámbito del Derecho Público).
  • Licenciado en Ciencias Políticas.
  • Caballero de Mérito por Real Orden Noruega

Afortunadamente, algunas controversias en las administraciones de fincas urbanas suelen surgir una vez al año, cuando a tenor de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) se fija tal como mínimo una vez año, siempre que se traten de carácter Ordinario. (aprobación de cuentas, elección de cargos, etc)

Otras, además de la anterior, (las de carácter Extraordinario), ocasionalmente suelen convocarse salvo imprevistos tales como: Problemas financieros, Mantenimientos y reparaciones, conflictos entre propietarios, falta de comunicación, etc… los cuales pueden surgir por variedad de razones y situaciones.

Resulta obvio que la condición humana, reflejo de la actual sociedad, ha adoptado giros últimamente difíciles de comprender, y por qué no también, igualmente difíciles de aceptar para muchos, en los que la L.P.H, técnicamente poco o nada podrá hacer.

Atrás quedaron los tiempos en que en tiempos veraniegos se practicaban “convivencias vecinales” en las que casi todo el mundo se conocía y sus comuneros eran algo parecido a una ONG en prestar apoyos mutuos.

Actualmente puede decirse que lo anterior ha dejado de existir, hasta llegar a contemplar algunas escenas divertidas como por ejemplo en el interior del ascensor cuando ante la presencia inesperada de un propietario o vecino “non grato”, la solución es mirar fijamente a nuestro reloj, contemplando lo lento que discurre subiendo o bajando hacia nuestro destino en el edificio.

Igualmente, ha quedado desfasada la labor económico-administrativa realizada por un comunero repleto de ortodoxia fiable, al cual, en Navidad, como agradecimiento, teníamos un detalle con él y familia.

Hoy día, flotan los problemas financieros, propensos a disputas sobre la gestión de los fondos de la comunidad, los aumentos de cuotas de mantenimiento, la transparencia en los gastos y la distribución de los costos pueden generar conflictos entre los propietarios y la administración de la Finca.

Sobre esta última figura, éstos, pueden afrontar críticas por no cumplir adecuadamente con sus obligaciones, ya sea en términos de mantener la propiedad en condiciones adecuadas, responder a las solicitudes de los propietarios o administrar adecuadamente los fondos de la comunidad.

Algunas de las controversias más comunes también incluyen en algunos casos, ciertas conminaciones a los propietarios a “guardar silencio”, respecto a los desacuerdos que pudieran existir sobre surgimientos de cambios en las reglas y regulaciones, asignación de contratos a proveedores, o la ejecución de proyectos, que suelen generar controversia si algunos propietarios no están de acuerdo con ellas.

¿Qué decir? entre propietarios sobre el uso de las áreas comunes, el ruido, las mascotas, las reformas en las unidades y otros problemas de convivencia pueden llevar a disputas que involucran a la administración.

La falta de comunicación entre la administración y los propietarios, así como entre mismos propietarios puede exacerbar los problemas y llevar a malentendidos y conflictos.

Para resolver estas controversias de manera efectiva, es importante establecer canales de comunicación abiertos y transparentes entre la administración y los propietarios, así como tener procedimientos claros para abordar y resolver disputas. Además, la mediación y el arbitraje pueden ser herramientas útiles para resolver conflictos de manera amistosa y evitar costosos litigios.

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