La «sensibilidad verde» de la alcaldesa de Lugo, Paula Alvarellos, en almoneda

por Andrés S. Queiruga

Lugo es una ciudad que está siendo humanizada por el Gobierno municipal, según manifestaciones de la alcaldesa Paula Alvarellos, donde la sensibilidad ambiental, es la preocupación máxima del Gobierno local. Una vuelta por la ciudad y nos encontramos con situaciones como la que ilustra este artículo, un cuadro de enchufes y contadores adosados al tronco de un árbol, en las obras de la Plaza de Ferrol. Nadie ha tenido en cuenta, que cerca hay un colegio, menos mal que, a los niños, niñas, el Ángel de la Guarda los protege. Mejor no pensar en lo que podría haber sucedido, luego los políticos a buscar un culpable, los únicos culpables son quienes deberían velar por la seguridad y que se cumplan las normas. Para fiestas y folklore sobran concejales, para cumplir con su deber, se les pega la silla a sus posaderas.

El «corazón verde» se ha roto en Lugo al observar el dislate en el árbol que sujeta los elementos eléctricos. El culpable de no vigilar la normativa correspondiente, debe dar explicaciones inmediatamente y retirar los elementos eléctricos del tronco del árbol. Ningún profesional que se precie haría tal chapuza, conculcando la normativa vigente de seguridad. La alcaldesa Paula Alvarelllos, por omisión, es la responsable de lo que sucede en su gobierno municipal, esta grave situación debería hacerla reflexionar cuando hable de «corazón verde» y tomar nota para hacer que, los concejales, además de cobrar, se den unas vueltas por las obras de la ciudad para que, cuando hablen lo hagan con propiedad.

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