La hamburguesería y bocatería, regentada por Jose Manuel Taibo Paz y Belén García, es un establecimiento hostelero que siempre está de moda. Se encuentra ubicado en la zona céntrica del concello de Ponteceso con amplio espacio para aparcar y sobre todo, un servicio excelente al cliente.
José Manuel y Belén
Por la carretera convencional AC-419, entre la vía rápida de Buño y la villa marinera de Laxe, al llegar al corazón de la Avenida Eduardo Pondal, a la altura del número 51, donde comienza el Paseo das Fadas, está la Cafetería Madison, Después de comer el lugar invita a pasear por una ruta espectacular, a orillas del río Anllóns, pasando por los malecones, entre lagunas y juncos, hasta las faldas del Monte Blanco, donde las dunas y los caminos se pierden en la costa del Atlántico por paradisíacos lugares, como la playa de A Barra, Balarés, Osmo, a Ermida, lugares que merecen ser visitados.
La profesionalidad y la calidad de sus productos, unida a su amplia experiencia de José Manuel y Belén, son la clave para convencer al cliente, que han comido en un lugar donde prima, por encima de todo, el interés de las personas que acuden al establecimiento, El trato personal, agradable y cercano, conquista a los lugareños, que buscan un local entrañable donde conversar disfrutando de un vino, un café, un refresco o un aperitivo, muchos de ellos van al establecimiento a comprar hamburguesas o bocadillos, pero también enamora al peregrino.


Por delante del establecimiento pasa una de esas rutas que recorrió Eduardo Pondal, Rosalía de Castro y Manuel Murguía, pero también el Padre Sarmiento, al estar cesado el puente de “Ceso”, aunque no dejaran reseña en el Google, nos consta que solo había un camino para cruzar entre las tierras herculinas y dirigirse al fin de la tierra, pasando por zonas como Beres, por el camino real de paso que sigue por Borneiro hacia Soneira, Xallas y Dumbría.
La cafetería Madison es el lugar ideal para descanso del peregrino y reponer fuerzas, la calidad-precio de sus productos así lo atestiguan.
El Madison vuelve a recuperar aquellos maravillosos años noventa, cuando en la ruta del fin de semana pontecesán era lugar de parada obligada, porque los que aún recordamos los momentos felices comiendo una hamburguesa en el Madison, seguimos siendo jóvenes, pero con algún año más, y estos negocios de proximidad, con tanta historia, nos recuerda que todo cambia menos estos locales eternos, donde es un placer visitarlos, para comernos un sabroso bocadillo, o una excelente hamburguesa
Óscar de Souto