No importa cómo de moderno, actual, actualizado y vanguardista sea el que tenemos: siempre ansiamos más y mejor. Nuestra mente evoluciona a una velocidad incluso superior al de la tecnología de muchos teléfonos móviles y, en un periodo de tiempo cada vez menor, nos vemos directamente conducidos a la necesidad de cambiar, mejorar, variar y adquirir las últimas tendencias del mercado en celulares. Se ha convertido en un compañero inseparable sin el que se antojarían mucho más complicadas nuestras actividades relacionadas con el ocio, la cultura, el trabajo o simplemente la relación con nuestros seres humanos.
Afortunadamente, además, lejos de mantenerse en el horizonte como producto de lujo o alcanzar los precios de antaño, se ha popularizado notablemente el precio intermedio de los celulares, hasta convertirse en un objeto que en la relación calidad y prestaciones/inversión se sitúa a la cabeza de la rentabilidad que podemos sacarle.
La telefonía general, además, es consciente de que puede dirigirse hacia un sector de clientes o target especialmente ecléctico, de tal forma que existe un modelo de celular adaptado a las necesidades de cada tipo de cliente: desde el más exigente al de un uso más básico o popular. Sería prácticamente imposible analizar de manera pormenorizada los diferentes segmentos, por eso es importante a la hora de elegir un regalo o nuestra propia alternativa ponernos en manos de profesionales que nos aconsejen hasta dónde debemos llegar y qué es lo que podemos exigirle a nuestra futura adquisición.
Las cámaras más potentes del mercado o un marcador más cómodo para gente de avanzada edad. Un interface más intuitivo o más desarrollado y complejo. Más apropiado para procesar textos o para hacerlo con imágenes. El abanico es infinito y se ajusta a cualquier configuración. Uno de los debates que más aficionados genera de un lado u otro es el de Android o iPhone, con legiones de defensores de cada una de las dos alternativas. Por más que el mercado tiende hacia la universalización, como ha sucedido con los cargadores, todavía es difícil convencer a los usuarios tradicionales de un sistema operativo y que estos den el cambio hacia el otro. Y eso que las diferencias son cada vez más pequeñas y las incompatibilidades un rara avis.
Por lo tanto, como en tantos otros aspectos de la vida, de lo que se trata es de escoger nuestra alternativa favorita y hacerlo dentro de las necesidades y preferencias de uso hacia las cuales vayamos a enfocarnos.