Después de muchos anuncios y propaganda pagada con dinero de todos, llega,de nuevo, la realidad del fracaso de la política de vivienda para los vecinos oleirenses a los que su Alcalde está expulsando del municipio que los vio nacer.
Exhibió como un éxito el masivo interés de los vecinos por las viviendas de precio tasado -que no son de protección tal como dice- cuando es la mejor evidencia del problema de vivienda que padecemos, y ahora que el 95% de los nada menos que 1800 vecinos de Oleiros interesados hayan renunciado por el elevado coste, el Sr. Alcalde le echa la culpa a Xunta y Estado.
En el Pleno de enero ya alertamos de que el concello debía dejar de especular con el suelo público y poner a disposición de la Xunta terrenos para que esta última construya vivienda de protección pública. El importe mínimo para la subasta de terrenos que puso en marcha el concello en ese momento suponía repercutir en unos 30.000€ cada una de las viviendas «protegidas» que decía impulsar. El resultado lo tenemos aquí pero de nuevo la culpa dicen que es ajena. Tremendo.
Durante el último Pleno, celebrado en noviembre, al abordar un punto sobre nuevas construcciones en Icaria el alcalde directamente apagó nuestro micro para que no se nos escuchase que nosotros pedimos en nuestras alegaciones a los presupuestos, que rechazaron, dedicar 1,5 millones a políticas de vivienda para jóvenes, y denunciando que mientras la vivenda en Oleiros es inaccesible para una mayoría de población se está bonificando el IBI hasta el tope máximo legal, el 90%, a Inmuebles objecto de empresas de urbanización, construcción y promotoras inmobiliarias. Les preguntamos si autorizar más y más construcciones sin mejorar servicios y a precios desorbitados iban a mejorar la vida de nuestros vecinos o el acceso a la vivienda de los jóvenes.