Las webs digitales derechistas serían agentes patógenos inoculadores del virus de la desinformación al poseer un ADN dotado de la doble enzima trumpista (finiquito de lo políticamente correcto, maniqueísmo y utilización de fake news).
Así, seudomedios periodísticos como OK Diario, Libertad Digital, El Confidencial, Periodista Digital, VozPópuli, El Debate, Esdiario y The Objetive difunden bulos, medias verdades y tergiversaciones que luego tendrán su plasmación escrita en los diarios impresos El Mundo y la Razón, convertidos en portavoces oficiosos del PP.
La mayoría de dichos seudomedios habita en el ecosistema madrileño al calor de las subvenciones de una Ayuso obsesionada con defenestrar a su némesis Pedro Sanchez. Así, Ayuso habría inyectado 1,7 millones de euros a OKDiario de Inda en el último quinquenio.
Dichas webs derechistas utilizarían la teoría de la «espiral del silencio» formulada por la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann que consiste en «provocar una deliberada y sofocante acumulación de mensajes de un solo signo», con lo que se produciría un proceso en espiral o bucle de retroalimentación positiva.( Begoña Gómez está implicada en un caso de corrupción).
Asimismo,se habrían transmutado en mera correa de transmisión de los postulados del establishment derechista y su labor se complementaría con la figura del sicofante o denunciador, descollando el seudosindicato Manos Limpias.
Para completar el círculo, tenemos al juez tardofranquista de turno, quien mediante la utilización del lawfare judicial se encarga de iniciar juicios penales contra todo elemento refractario a los postulados del establishment derechista, siendo paradigma el lawfare judicial contra Podemos.
En el caso de Begoña Gómez, el juez Peinado habría admitido a trámite ducha denuncia sin pruebas aportadas y basándose tan sólo en recortes de noticias de las webs digitales derechistas anteriormente citadas, renegando de la doctrina fijada por el Tribunal Supremo que impide la admisión a trámite de las denuncias sin pruebas aportadas.
Así, se habría conseguido el objetivo pretendido por el anónimo pagador, pues «la honradez de la mujer del César habría quedado en entredicho», algo que sospechosamente coincidiría con la ofensiva mediática y parlamentaria del PP y Vox contra el Presidente Sánchez con el objetivo confeso de finiquitar sus días de vino y rosas en la Moncloa.