Las salamanquesas cuentan con su santuario en el entorno de Doñana gracias al proyecto “Si estas calvo no es mi culpa”

Estos reptiles que precisan protección son rescatados por el equipo del Santuario Animal “Wendy Clements” y depositados en tres ecosistemas diferentes. Las Salamanquesas -Tarentola Mauritanica- arrastran la leyenda negra de que al escupir a los humanos producen calvicie

Desde hace años los equipos de rescate animal de la Asociación “El Burrito Feliz” desarrollan un programa de rescate y protección a las muchas salamanquesas que recogen en viviendas y hogares.

Su programa de intervención comienza cuando reciben llamadas avisándoles de que en los techos o en las cocinas de un hogar se ha visualizado uno de estas curiosas criaturas.

Normalmente, y por desgracia, estos reptiles eran eliminados a escobazos de forma inmisericorde. Unos de los motivos de esta animadversión era la leyenda, muy extendida en los entornos rurales, de que las salamanquesas escupían a la cabeza de las personas produciéndoles, de forma inmediata, una severa caída del cabello.

Este miedo sin fundamento científico pero asumido como cierto, condenaba a estos reptiles a una muerte casi segura.

Para acabar con estas prácticas, la Asociación “El Burrito Feliz”, desde su el Santuario Animal que gestionan en Huelva, lleva a cabo un programa de mentalización y recogida de estos pequeños animales que precisan especial protección.

Las salamanquesas no escupen, no son venenosas y solo intentan alimentarse de insectos y arañas en las viviendas a las que acceden- Manifiesta Luis Bejarano, Director del Programa

Estos ecologistas han decidido bautizar su iniciativa con el lema “Si estas calvo no es mi culpa”. El objetivo de esta llamativa denominación es llamar, desde el primer momento, la atención de cara a conseguir que nadie más vuelva a perjudicar la existencia de las salamanquesas con el pretexto de una simple leyenda que se arrastra generación tras generación.

Aumentan las llamadas telefónicas al santuario solicitando asesoramiento de cómo actuar cuando uno de estos reptiles aparece en los techos de una vivienda

En el Santuario, el equipo de voluntariado libera a los reptiles en tres ecosistemas diferentes que son especialmente útiles para la seguridad, la alimentación y la reproducción de esta especie. De esta forma cuando llegan son liberadas en una montaña de leña vieja al aire libre, también pueden ser depositadas en olivos centenarios repletos de hendiduras y oquedades donde la salamanquesa podrá desarrollar su existencia. Por último, algunos ejemplares se sueltan en paredes de una construcción antigua del propio Santuario.

Los participantes del proyecto se muestran entusiasmados por la favorable acogida de sus propuestas, y es que observan como aumentan las llamadas de personas que han capturado una y desean llevarla al Santuario, o también la progresión de llamadas telefónicas solicitando asesoramiento de cómo actuar cuando uno de estos pequeños animales aparece en el techo de una vivienda o tras unos muebles de cocina.

Este curioso proyecto ha nacido en Huelva, pero los promotores aspiran a que otras comunidades desarrollen ideas similares. Es por ello que la Asociación “El Burrito Feliz” se muestra dispuesta para asesorar o ayudar a cualquier particular o institución que quiera unirse a esta lucha para preservar una criatura que lleva miles de años conviviendo, en perfecta simbiosis con la especie humana.

La Asociación onubense “El Burrito Feliz” acaba de recibir el premio “Pasión Sostenible”2024 en reconocimiento a sus iniciativas, algunas muy llamativas, para mejorar el desarrollo sostenible y la protección de la naturaleza.

El galardón concedido por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, la Federación andaluza de Municipios y Provincias y la organización “Ecolatras”, ha supuesto una enorme satisfacción para este colectivo, constituido mayoritariamente por mujeres.

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