Analista
El término «La trampa de Tucídides» fue acuñado por el politólogo estadounidense Graham T.Allison para intentar explicar «la tensión que se genera por el ascenso de un nuevo poder y la resistencia del poder dominante o hegemon».
Dicho pulso entre el hegemon y la potencia ascendente podría evitar la guerra aplicando enormes y dolorosos ajustes en las actitudes y acciones de ambas partes o escalar de una manera progresiva hacia un conflicto militar abierto. Dicho supuesto se cumplió en 12 de los 16 casos citados por Allison y se resolvieron afianzando a la gran potencia o dando paso a la hegemonía de la potencia ascendente.
El término «trampa de Tucídides» sería aplicable hoy en día al pulso económico y geopolítico entre EEUU y China, pues según las proyecciones, entre 2030 y 2035, China sería ya el hegemon económico.