Más de 3.000 personas, según la Delegación del Gobierno, se congregaron ayer viernes en Madrid en una marcha convocada por Vox. El objetivo principal fue pedir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a raíz del reciente informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que vincula a Santos Cerdán, ‘número tres’ del PSOE, con un supuesto caso de cobro de comisiones en adjudicaciones de obra pública.
La manifestación, encabezada por el líder de Vox, Santiago Abascal, y otros dirigentes del partido, transcurrió desde Moncloa hasta la sede del PSOE en la calle Ferraz. Abascal instó a la «convocatoria inmediata de elecciones generales y la puesta del Gobierno a disposición judicial». No obstante, reconoció que esto «no se va a producir por las buenas», por lo que también exigió la presentación de una «moción de censura que demanda el pueblo español para que todos se retraten».
Amplio despliegue policial en Ferraz durante la protesta de Vox
La marcha convocada por Vox en Madrid, que recorrió las calles Princesa y Marqués de Urquijo hasta la sede del PSOE en Ferraz, se desarrolló bajo un amplio dispositivo policial. Durante la concentración, se escucharon consignas como «Pedro Sánchez, a prisión» y «No es un presidente, es un delincuente».
Entre banderas de España (algunas preconstitucionales) y la cruz de Borgoña, algunos manifestantes exhibieron pancartas con imágenes de Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, disfrazado de cerdo. La policía apartó a una veintena de personas de la marcha, que transcurrió con el tráfico cortado en Ferraz. La sede socialista estuvo blindada durante toda la protesta.