Ante la campaña de ataques personales y políticos protagonizada hoy por el secretario general del PSOE de Lugo y presidente de la Diputación, José Tomé, acompañado por Lara Méndez, Miguel Fernández y Ana González Abelleira, desde el Partido Popular de la provincia de Lugo queremos expresar lo siguiente:
Rechazamos con absoluta rotundidad las graves acusaciones vertidas contra Elena Candia, presidenta provincial del PP, a las que solo se puede responder con una palabra: indecencia. Usar el archivo de un procedimiento judicial para lanzar insultos personales e intentar destruir la reputación de una representante pública es un ejercicio de desesperación política impropia de una democracia madura.
El Partido Socialista de Lugo está claramente inmerso en un momento de preocupación y tensión interna. En lugar de ofrecer explicaciones por los escándalos que afectan a su partido a nivel nacional, opta por atacar a quien ha actuado conforme a la ley y en defensa del interés general.
Resulta revelador que, en el peor momento para el PSOE a nivel estatal, con múltiples causas judiciales abiertas y con la sombra de la corrupción planeando sobre el Gobierno –incluso en una obra ferroviaria en el tramo Monforte-Lugo–, sus representantes en la provincia de Lugo opten por atacar a quien representa la legalidad, la transparencia y la defensa del interés público.
Mientras el PSOE pretende desprestigiar a quien cumple con la ley, queda cada vez más claro que estamos ante unos representantes socialistas que, en vez de amparar a quien persigue la corrupción, prefieren homenajear a presuntos corruptos.
Desde el Partido Popular mostramos nuestro total apoyo y confianza en Elena Candia, referente de rigor, trabajo y compromiso con Lugo y con Galicia. Seguiremos trabajando con firmeza, sin dejarnos amedrentar por campañas de desprestigio orquestadas por los mismos que hoy están siendo cuestionados por la ciudadanía.
Desde el PP seguimos apostando por la política útil, por el respeto institucional y por la defensa de los valores democráticos, frente a quienes pretenden embarrar el debate público con ataques personales y cortinas de humo.